Las minas de carbón de Cercs, región de Berguedá, Barcelona.

Las minas de carbón de Cercs están cerradas actualmente, y hay un museo muy interesante que informa de todo lo relacionado con ellas, la historia y la evolución de la minería, lo que supusieron para el desarrollo de Cataluña y España, y las reivindicaciones mineras.

 

Las vimos en la 4ª etapa, si quieres puedes ir a esa etapa


Nos enteramos que se pusieron en rendimiento gracias a que lo compró una familia de Bilbao en 1893, y en concreto D. José Enrique Olano y fue quién comenzó con la explotación moderna de las minas.

 

Primero había que salvar el aislamiento de la comarca, la falta de sistemas de transporte y ausencia de mano de obra estable.

 

Para salvar el problema de transporte, fue capaz de unir a la industria textil y a la minería de Cataluña para construir un ferrocarril que pudiera transportar el carbón. Antes ya lo habían intentado con una compañía italiana pero el proyecto se había quedado incompleto. Este ferrocarril sigue funcionando actualmente hasta Tarrasa.


En un inicio las personas que trabajaban en la mina eran los propios payeses, para poder completar el dinero del campo con otros ingresos. Esta mano de obra no era suficiente por lo que llamaron a personas de las cuencas mineras de Andalucía, Asturias, Castilla y León.Como marketing utilizaban fotos con mineros sonrientes y aparentemente felices, que ahora se pueden ver en el museo. Para alojarlos construyeron una colonia para ellos, con casas y todo lo necesario para el desarrollo social de la zona, iglesia, escuela, teatro, dispensario, fonda, economato y campo de futbol. Estas colonias eran muy comunes en Cataluña, sobretodo en las zonas textiles. También nos recordaron a las colonias que vimos en Chile para la extracción del nitrato de chile.En la visita se puede ver parte de la colonia, el dispensario, la casa del encargado, etc.


En la visita se puede ver la evolución del trabajo en la mina. Al principio el trabajo era manual con pico y pala, alpargatas y boina, respirando el polvo y la falta de oxígeno y en una condiciones higiénicas pésimas ya que trabajaban turnos de 12horas y todo lo hacían dentro de la mina, así que también se llenaron de ratas.
Posteriormente se empieza a mecanizar y se introducen los martillos perforadores. Se consigue sacar mucho más material, pero las condiciones para los mineros empeoran ya que aunque trabajan menos horas, están las 8 horas con el martillo, sosteniendo 30kgs o más, sin equipos de protección, respirando el polvo que se desprende, escuchando el ruido de los martillos.


La esperanza de vida era de 35 años. Las mujeres no podían trabajar en la mina, porque el sueldo era la mitad que el de un hombre. Ellas trabajaban en la industria textil cercana, pero cuando se casaban se dedicaban a tener hijos para que hubiera más mineros. Los niños empezaban el trabajo en la mina a partir de los 12 años. Y si moría el padre y no había niños para sustituirle, la mujer se tenía que ir de la colonia.

 

En los últimos tiempos los mineros ya eran mecánicos que se encargaban de asegurarse que las máquinas funcionaran bien.


La demanda de carbón iba aumentando debido al desarrollo industrial de cataluña y a la demanda de las calefacciones. Sin embargo, las minas dejaban de ser rentables y se pasó a construir una central hidroeléctrica para quemar todo el carbón y transformarlo en electricidad y así transportar ésta.

 

Pero las minas se cerraron. Por un lado, el carbón estaba muy mezclado con azufre, lo que era muy contaminante, y tampoco era ecológico quemarlo en la central hidroeléctrica porque contaminaba mucho y la Comunidad Europea se opuso a que siguieran funcionando. En segundo lugar hubo unas inundaciones del río Llobregat que destruyó muchas galerías y obligó a cerrarlas.


La historia de la minería en esta comarca ha estado marcada por las reivindicaciones sindicales, que gracias al desarrollo del sindicato anarquista CNT-FAI intentaba mejorar las pésimas condiciones de vida. Cabe destacar, debido a la gran repercusión que tuvo en Cataluña y en España, la revuelta de enero de 1932, por un lado. En este momento, se pusieron en huelga los mineros de la comarca, siendo secundada por mineros de otras comarcas así como otras colonias textiles, y proclamaron el comunismo libertario. Para detener la revuelta acudió la Guardia Civil y el ejército y detuvieron a 140 personas que fueron deportadas a Guinea. Y por otro, la de 1977 en la que 225 mineros se encerraron en las minas y fue apoyada por toda la comarca. Consiguieron que la empresa renegociara el despido de 429 trabajadores de un total de 1400.


Las minas tienen 600kms de galerías, la distancia hasta Burgos. Ahora están todas cerradas, las casas de las colonias en ruinas, y el castillo del propietario, también en ruinas, se vende. Algunas de ellas se están arreglando y alquilando para el turismo ya que están cercanas a las pistas de esquí de La Molina.

 

Según nos comentaron en Berga, la capital de la comarca, desde que cerraron las minas la zona está muy parada, aunque parece que se está empezando a mover un poco últimamente.

 

Una de las ventajas de las minas es que han descubierto un yacimiento de fósiles cercano, que se abre al público a partir de este junio.

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