24° etapa. Medjugorje, Blagaj, Mostar. 21/4/17

Hoy nos hemos levantado en Medjugorje y nos hemos tomado la mañana de tranquilidad y hemos aprovechado el wifi en el camping dónde hemos dormido.

Después de comer hemos salido a Blagaj, que es un pueblo dónde hay una casa de derviches, sabios sufíes. Y después de visitarla con un guía en español, hemos salido hacia Mostar.

 

Si quieres ver más fotos, están colgadas en facebook, en la página de disfruta del viaje, en la sección de fotos, organizadas por álbunes.

 



Después del día de ayer con el GPS nos daba un poco de miedo seguir las indicaciones que nos daba sin más. Ayer nos metió por un camino de cabras, parecíamos el polaco que aparecio en medio del monte en Ezcaray con un trailer. Gracias a la ayuda de un chico con el que nos cruzamos con el coche pudimos llegar a Medjugorje, sanos y salvos. Hoy ha ido muy bien, se ha portado genial, ha coincido con las indicaciones de la carretera, y con las que nos había dado el señor del camping.

 

Hemos ido a Blagaj. Es un pueblo de unos 3.000 habitantes actualmente, que está como a 11kms de Mostar, aquí están muchos de los campings dónde se aloja mucha gente que va a Mostar. Tuvimos la suerte de contactar con unos chicos que estaban tomando café en la mezquita después de sus oraciones, y uno de ellos era guía turísitico y sabía español gracias a los soldados españoles que estuvieron aquí en la guerra de los balcanes. Nos enseñó el pueblo, y nos contó muchas cosas más de la guerra, de Bosnia, que las contamos en curiosidades, junto con nuestras propias impresiones.

 

Foto de la Tekija de derviches en el nacimiento del rio Bona

Una Tekija es un lugar dónde se juntaban los sabios sufíes para conversar y orar. La Tejika de Blajad era famosa en todo el mundo musulmán como un centro religioso y científico, y ya hay referencia a ella en los escritos de un historiador del s.XV.

 

Fue reconstruida en 2012, por los turcos.


Foto del techo de los baños turcos o hamman en el interior de la Tekija.

En la Tekija se pueden visitar las habitaciones, y una de las más interesantes son los baños turcos. Tiene un techo de estrellas, que según nos contó, en la restauración pusieron los cristales de colores. Y queda precioso.

 

Lo curioso es que esté dentro de la casa, porque normalmente los baños suelen estar en el exterior. Y ya desde el inicio tenían un sistema de agua caliente y fría.


Actualmente se puede visitar, y los derviches tienen ceremonias los jueves y domingos por la noche, pero no coincidía con nuestra estancia y nos dijeron que no son de los que tienen las danzas meditativas.

Iglesia ortodoxa de Blagaj

Espacio para rezar fuera de la mezquita de Blagaj


En este pueblo, de sólo 3000 habitantes existen una mezquita, una iglesia ortodoxa y una iglesia católica, como muestra de la buena convivencia que han tenido la gente "ordinaria" como decía el guía.

 

El río Bona nace en la montaña que hay en el pueblo y desemboca en el mar adriático. Procede de varios ríos subterráneos y sale con un caudal de 42.000 l/min, y siempre a 8ºC. Esto se debe a que toda esta zona es paisaje cárstico, como el que ya vimos en Eslovenia.

 

Ha habido varios grupos de buceadores y espeleólogos franceses explorando el río y todavía queda mucho por descubrir. Además del nacimiento principal hay varias fuentes pequeñas, de las que la gente del pueblo coge agua para beber. El nombre del río viene de Bueno, así como también el nombre del pueblo. Es de los pocos ríos que todavía es potable en Europa. Está lleno de truchas, que les gusta el agua fría. Antes había cangrejos, pero casi han desaparecido.

 

El pueblo depende actualmente, del ayuntamiento de Mostar, que tiene unos 100.000 habitantes. Pero es mucho más antiguo y fue más importante que Mostar que solo eran 19 casas cuando se construyó el puente, en la edad media. En esta zona se han encontrado vestigios de asentamientos humanos desde el neolítico en unas cuevas que hay en la montaña que se ve enfrente del pueblo.

 

Después fueron los pueblos ilíreos, los romanos, los eslavos a partir del siglo V, que fueron los que construyeron el castillo que está en la parte alta de la montaña. Este castillo perteneció a un duque de Hertz, de dónde viene el nombre Herzegovina. Estuvieron bajo dominación otomana hasta el siglo XIX, en el que pasaron a depender del imperio astrohúngaro.

 

Después de estar casi 3horas disfrutando de conversar con el guía y paseando tranquilamente en Blagaj, que merece la pena visitar, nos fuimos a Mostar.


Vista del campanario de la iglesia de los franciscanos Mostar

En Mostar lo primero que sorprende es una torre altísima, que es la torre de la iglesia de San Pedro y San Pablo, junto al convento de los franciscanos. Es el campanario más alto del sudeste de Europa, con 107,2m de altura.

 

Hay un parking para autobuses en la parte de detrás y aparcamos allí para visitar Mostar y para pernoctar. Pagamos 10€ sin servicios. Dormimos tranquilos, con las campanas al anochecer y amanecer y con los cantos de llamada a la oración desde las mezquitas.

 

Después fuimos a vistar Mostar. Nos ha sorprendido mucho porque aquí si se puede ver los estragos de la guerra.

 

La zona turística, que está al lado del puente viejo y un par de calles cercanas, está totalmente reconstruido. Tuvimos la suerte de poder verlo con poca gente, porque al día siguiente, sábado, era imposible dar un paso por las calles.

 

Todo el conjunto está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Vista del puente viejo de Mostar

Es una calle que desemboca en el puente viejo, en ambos lados del puente. Justo al lado del puente desemboca otro río. Todo el conjunto es precioso.

 

Hay muchos puestos de venta de souvenirs de artesanía árabe para turistas. También está lleno de restaurantes y de heladerías. Que posiblemente son las que más venden.

 

Además hay varias zonas comerciales cercanas, donde también hay terrazas y hay gente sentada en ellas.

 


Vista desde el puente viejo

Vista de una de las calles de Mostar con una mezquita


En Mostar, al igual que en Blagaj, en poco espacio a la redonda están representadas las 4 religiones principales, hay mezquitas del islam, iglesias ortodoxas, iglesias católicas romanas y una sinagoga. Por esto, la llaman la jerusalen de occidente.

Contraste en Mostar, los anuncios modernos y los restos de la guerra.

En cuanto te sales un poco de la zona turística se ven los estragos y destrucción de la guerra.

 

Empiezan a aparecer edicifios totalmente destruidos. Algunos otros que parece que empezaron una reconstrucción pero se han quedado parados. En alguna otra zona sí que están arreglando.

 

En otros edificios, como el de la foto, se siguen viendo los impactos de las balas, e incluso en algún otro los impactos de alguna bala de cañón.

 

La foto nos ha parecido representativa de cómo  la gente sigue viviendo, intentando recuperar sus vidas y seguir adelante, con las cicatrices de lo vivido.

 

Estuvimos hablando con una persona que nos contó que había ido a Italia a trabajar y que allí tenía todo, pero que había decidido volver porque allí no sonríen, la gente está triste. Y en Mostar, en Bosnia, la gente no tiene dinero pero sí conexión del corazón y calor humano.

 

 



Coordenadas: 

Blajad: N43º15'24.6"/ E017º53'39.8". Parking al lado de la mezquita. Nos cobran 2€ para la mezquita. De otro parking cercano nos fuimos porque nos cobraban 5€ y fueron un poco bordes. Después nos enteramos que están gestionados por los veteranos de la guerra.

 

Mostar: N43º20'19.4"/ E017º48'37.6". Parking detrás de la iglesia de los franciscanos, justo a la entrada a Mostar. Se va caminando a la parte turística en 2min.

 

Hemos conducido 51 kms en total.

 


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