26° etapa. Sarajevo. 23/4/17

Mezcla de imágenes en Sarajevo, los tranvías, coches, edificios modernos y antiguos en una mezcla perfecta de ciudad vida y en evolución.

Hoy hemos estado visitando Sarajevo. Por la mañana ha estado lloviendo así que hemos estado tranquilos, y a la tarde nos hemos ido con el tranvía hasta el centro.

Nos ha sorprendido mucho. Es una ciudad moderna, multicultural, turística. Una ciudad cómoda para visitar y disfrutar.

 

El camping está en las afueras, en Ilidza, como a 12kms, pero está muy cerca de la estación de tranvias, y el número 3 nos lleva al centro. Va por la avenida Mese Selimovica, más conocida como avenida de los francotiradores, porque aquí es dónde se colocaban en la guerra.


 

Si quieres ver más fotos, están colgadas en facebook, en la página disfruta del viaje, en la sección fotos, organizadas por álbunes de cada sitio. Nuestras impresiones sobre Bosnia las puedes leer en el artículo de Curiosidades sobre Bosnia


Muestra de edificio moderno en la avenida Mese Selimovica

Muestra de mezcla de estilos en la misma avenida


Es un museo viviente. En la calle se puede ver su historia, desde la época otomana en el mismo centro de la ciudad, aunque ya estaba habitada desde antiguo. Conforme te vas alejando del centro aparecen edificios de la época del imperio astrohúngaro, casas de la época del comunismo y edificios modernos.

 

Existen en el centro, en un espacio menor que el casco antiguo de mi pueblo, Puente la Reina, en Navarra como ya hemos visto en Mostar y Blagaj, edificicios representativas de las cuatro religiones principales del mundo occidental: varias mezquitas, la catedral católica del Sagrado Corazón, varias iglesias ortodoxas incluida la catedral dedicada a la natividad de la virgen y un par de sinagogas, la antigua que ahora es museo y la nueva. Por esto, esta ciudad es llamada la Jerusalen de occidente.

Mezquita del centro de sarajevo

Catedral católica


Catedral ortodoxa

Sinagoga antigua


Edificio sin restaurar, con impactos de bala en las paredes

Además se pueden observar restos de balas, cañonazos y destrucción en algunos de sus edificios.

 

Otros ya están más restaurados, posiblemente fueron totalmente destruidos en la guerra de los balcanes, como por ejemplo el ayuntamiento o la catedral católica.


Pero lo que más queremos resaltar es la vida que se respira. Las calles del centro son un mercado, un gran bazar. Hay turistas pero están muy mezclados con el resto. La gente está en los restaurantes y cafés comiendo, tomando café, hablando.

 

Ayer cuando íbamos en el tranvía al centro había mucha gente joven, alegre, risueña, riéndose, preparados para disfrutar de la noche del sábado.

Jugando al ajedrez en las calles. Juegan blancas y ganan.

Hemos visto jugando al ajedrez en la calle, con unas fichas enormes, riéndose, discutiendo sobre qué ficha mover, todos con el ganador, por supuesto.

 

Son muy amables, hemos preguntado a varias personas, sobre todo jóvenes por el tema del idioma, y nos han indicado, incluso acompañado a donde íbamos.


El centro turístico es pequeño. Su casco antiguo se llama Bascarsija, que hace referencia al bazar de la ciudad cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Aquí se encuentra la fuente Sebilj, que es el corazón de la ciudad y cerca la oficina de información y turismo donde te ofrecen un mapa de la ciudad con los edificios más importantes marcados en él.

En esta plaza está la Mezquita Gazi Husry Bey que se llama así por el fundador de la ciudad, es uno de los representantes más bellos de la arquitectura otomana. Además hay otras cercanas la de Ferhadja, la del Emperador o la de Ali Pasha. Las calles alrededor de ellas son un bazar, como ya hemos dicho y merece la pena perderse por ellas.

 

Son casitas bajas, con los tejados de madera, que a la vez son restaurantes y tiendas de todo tipo, sobretodo joyería y mucha artesanía musulmana.

Imagen del patio de la mezquita Gazi Husry Bey

Una de las calles del centro


La catedral católica está presidida en su exterior por una estatua de Juan Pablo II. Está construida en estilos neorrománico y neogótico y ha sufrido mucha restauración desde la guerra. Se puede visitar y merece la pena. Es la iglesia católica más relevante en Bosnia. Hay un 15% de católicos aproximadamente.

La iglesia ortodoxa es la segunda religión en fieles en Bosnia, después de la musulmana. Está a 50m de la anterior. Tiene una planta impresionante y por dentro es muy bonita. No tiene bancos como las católicas, solo unas sillas en los lados. Y llama la atención una escalera de caracol de lo que nos imaginamos que es un púlpito. En el altar no hay una imagen de Jesús crucificado, sino resucitado. Nos hemos quedado un rato y han empezado una liturgia, con 2 personas, la que cuidaba en la puerta, y el cura. Hemos estado un momento y hemos salido.

Cercana también está la sinagoga, que no hemos podido visitar, tampoco hemos entrado en las mezquitas. En la puerta tenía un cartel resaltando a la primera novelista bosnia Laura Papo que escribía en sefardí.

Ayuntamiento de sarajevo mirando al río y con una de las colinas en la parte de atrás

El casco antiguo está al lado del río. Y también ahí está el ayuntamiento, totalmente restaurado. Un edificio precioso.

 

En el río está el puente romano, que fue testigo de la muerte del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, hecho que inició la primera guerra Mundial. Otro apunte más a la historia.


Foto del sitio de Sarajevo

Sarajevo está rodeado de colinas, que fueron desde las cuales fue asediada y bombardeada por las tropas Serbias durante casi 4 años. 

 

Estuvimos en el museo de los crímenes en contra de la humanidad, en la calle Ferhadija 17, en pleno centro. En el que pudimos ver una muestra de todo lo que vivió la ciudad durante los 4 años de asedio. Y es terrible.


Entrada al museo de los crímenes contra la humanidad

Fue el asedio más largo de toda la historia de la humanidad. 120.000 personas muertas en Sarajevo, el 85% civiles. Se bombardeó sin cuartel, incluso un hospital materno infantil.

 

Recomiendan ver el museo del tunel de Sarajevo, el tunel de la esperanza, pero decidimos que ya teníamos suficiente, que ya nos hemos hecho una idea y no vamos. Se puede ir con el tranvía hasta donde estamos con el camping y de aquí con el autobús 32, dirección Butmir. Coordenadas: N43º49'11"/E18º20'14".



El tunel fue construido por el ejército Bosnio gracias a la ayuda de civiles. Tuvo hasta 900 metros y permitió introducir comida en la ciudad, y sacar heridos y salvar gente, al menos 300.000 personas. Permitía llegar hasta e aeropuerto, que era zona segura de la ONU.

 

El museo lo cuida una de las familias responsables de la casa que oculta el tunel, y actualmente se puede visitar unos 20 m. Fue alucinante lo que pudieron conseguir gracias a él. Había incluso una línea de alta tensión, con el peligro que implicaba ya que estaba muchas veces inundado. Por todo esto se le llama el tunel de la vida o de la esperanza.

 

Es terrible ver lo que pasó aquí hace 2 décadas y luego ver sus caras, y cómo los seres humanos somos capaces de cerrar las heridas y seguir adelante. Visitar el museo y Sarajevo da otra dimensión a lo que hemos visto y escuchado. Lo contamos en curiosidades.


Nos conecta también con todas las atrocidades que nos tocan más cerca. Con todas las atrocidades que pasan en el mundo. Somos todos iguales, y estamos conectados

 

Ojalá las heridas se cierren con amor y podamos reconstruirnos desde la unión y dejemos de lado todas las guerras, todas las masacres, todo lo que actualmente está pasando en Siria, y en tantos otros lugares.

 

Ojalá no se olviden estas atrocidades para que nunca las volvamos a repetir, para que se dejen de repetir. Hemos hecho Hoponopono: Perdón, lo siento, gracias, te amo.


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