Todos somos uno. 24 abril 2017

Foto de nuestro guía en Blagaj con la cazoleta de agua para beber en el nacimiento del río Bona

Nos ha llegado con mucha fuerza otra vez la idea de que todos estamos interconectados. Muchas veces no sabemos hasta dónde está el alcance de nuestras acciones, y quién sabe si también de nuestros pensamientos y palabras.

Hemos estado con un guía en Blagaj que hablaba español gracias a que los soldados españoles le acogieron y jugaron con él a diferentes juegos como las damas, el parchís. Gracias a ello, él pudo vivir a pesar de los momentos tan terribles de la guerra y aprendió español. Y gracias a eso, nos pudo explicar a nosotros toda la historia de Blagaj y de Bosnia.


Por eso, nuestra reflexión es sobre cual es la consecuencia de nuestros pensamientos, palabras y obras. A veces, los detalles más pequeños tienen una gran repercusión.

Hemos estado viendo el museo del genocidio en Sarajevo. Y hemos estado haciendo H'oponopono, intentando limpiar toda la responsabilidad tanto de pensamiento, palabra y obra nuestra y/o de algunos de nuestros ancestros en que esto tuviera lugar, diciendo 4 palabras pontentes: lo siento, perdona, te quiero, gracias. Si la vida es un espejo de lo que emitimos, algo hemos lanzado para ver estas atrocidades a nuestro alrededor.

 

Así que si elevamos nuestro nivel de energía, quizá también hagamos que el nivel de energía de la tierra suba y así pasemos del odio, que es una energía baja, al amor, que tiene una mucho más alta.

Hay una oración, que se atribuye a Ghandi que dice, cuida tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras, cuida tus palabras porque se convertirán en tus actos, cuida tus actos porque se convertirán en tus hábitos y cuida tus hábitos porque se convertirán en tu destino. Y esto habla de la importancia de los pensamientos que tenemos, así que revisemos lo que pensamos para que podamos cuidar nuestro destino.

Así que ponemos atención en cuidar lo que pensamos, para mejorar nuestra vida y la del planeta.

 

Cuidamos nuestras palabras. Está demostrado por las fotografías de Masaru Emoto en la cristalización del agua, que palabras de amor hacen que el agua tenga una cristalización bonita, y que palabras de odio, la tengan muy fea. Y en nosotros que somos un 70% de agua, también tiene su efecto. Las palabras son creadoras.

 

Y cuidamos nuestros actos, que materializan lo que realmente pensamos.

Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    Axun (viernes, 02 junio 2017 17:25)

    Besarkada bana!!!!!
    Maite zaituztet!!!