39° y 40º etapa. Sinaia, Monasterio Zamfira (Ploiesti), Bucarest 6 y 7/05/17

Hoy hemos salido de Sinaia cuando nos hemos levantado. Hemos quedado con María, en Ploiesti, la mujer rumana que conocimos el otro día, para visitar el monasterio Zamfira y estar en el homenaje a una monja fallecida.

 

Le agradecemos muchísimo que nos haya invitado. Para nosotros ha sido una gran oportunidad de entrar en la cultura rumana.

 

Y nos lo hemos pasado muy bien, hemos disfrutado mucho, y hemos comido genial. Además nos llevamos de recuerdo un par de toallas.

 

A la tarde hemos ido a Bucarest.


 

Si quieres ver más fotos, están colgadas en facebook, en la página de facebook disfruta del viaje, en la sección fotos, organizadas por álbunes de cada sitio, bucarest


Como ya hemos comentado, hoy tenemos un acontecimiento super importante para nosotros, y que nos hace muchísima ilusión. Nos consideramos muy privilegiados de poder asistir a un evento rumano, como parte de ella, y no como meros turistas.

 

Hemos quedado con María en Ploiesti para ir al Monasterio. Y ha sido una gran sorpresa. Hemos aparcado para esperarla, y hemos entrado en una pequeña tienda de la esquina, a comprar algo de fruta. Hemos tenido una gran alegría de encontrar a Raluca, que nos ha estado hablando en español.

 

Es una chica que ha estado viviendo 8 años en España. Se volvió porque sus padres se quedaron sin trabajo. Ella está estudiando medicina, a la vez que trabaja, con la intención de poder volver. Es una chica muy guapa, abierta, ambiciosa, con iniciativa. LLegará lejos. Desde aquí le mandamos mucha suerte, y esperamos verla de nuevo.

 

Hoy celebraban en el monasterio Zamfrina, un homenaje funeral a una monja que se ha muerto con 95 años. Cuando una persona se muere en Rumanía, a los 40 días le hacen una misa ortodoxa.

 

La misa es más larga que la católica-romana, dura alrededor de dos horas, y son lecturas del evangelio, rezos, algún sermón del sacerdote y sobre todo cantos. Hay gente que está en la iglesia durante todo el tiempo, pero muchos de ellos entran y salen. Se santiguan con mucha más frecuencia, y la cruz la hacen de derecha a izquierda, al revés que los católicos-romanos. Otra diferencia que hemos observado es que, normalmente, todos ponen alguna vela, y hay dos espacios, uno para los vivos, y otro para los muertos.

 

Otra diferencia importante es que aquí los curas se pueden casar, y tener hijos.

 

Durante la misa hay unas tartas y panes en una mesa auxiliar, en un lado de la iglesia, con unas velas encendidas encima.

 

Al finalizar la misa, se bendicen estas tartas que se elaboran con trigo, leche, nueces y azúcar. La gente canta y entre todos sostienen las tartas, los que no llegan, tocan a alguien para que se haga cadena.


Bendición de las tartas en el funeral. Las tartas delante del altar para ser bendecidas, todos llevan velas que han repartido en el funeral, junto con unas toallas de recuerdo.


Todo el mundo va al cementerio (que estaba cercano y adornado con flores) para bendecirlo y de nuevo bendecir y sostener las tartas.


Una vez finalizada la ceremonia, todo el mundo se dirigió a las instalaciones del convento, donde nos sirvieron una comida.

 

Entramos en el comedor y llegó uno de los sacerdortes, bendijo la comida, a la señora fallecida con diferentes cantos, y con incienso (que por cierto huele diferente). Y nos sentamos a comer.

Entrada al comedor con las entradas preparadas en la mesa

El primer plato consistió en unos embutidos, queso, una especie de tortilla, pepino, un tomate rojo y un huevo de pascua rojo.

 

Para beber, agua, refrescos y vino blanco bastante dulce en jarra.

 

Después había una sopa como de cocido, con muchas verduras, a la que se podía añadir una especie de queso fresco, y guindilla cocinada en trozos, que había en la mesa.


Segundo plato de la comida

De segundo nos dieron el plato combinado de la foto que consiste en:

- filete de cerdo

- sarmale, que son hojas de col cocidas rellenas de una mezcla carne picada con arroz y cebolla o pescado. Es típico de las celebraciones rumanas.

-Mamaliga, que es una especie de polente y es lo que acompaña a todos los platos.

- Berza pochada con algún otro condimento


El postre ya no podemos explicar lo que es, pero podemos decir que estaba riquísimo.

 

Además sirvieron parte de las tartas que se habían bendecido en el funeral.

 

Cuando se terminó la comida, volvieron a rezar una oración y se levantó la mesa.


El grupo de guapas y guapos que comimos juntos. La tía de María, Josemi, Lupe, María, Diamanta y la consuegra de María.


Después de la comida y de disfrutar un rato del buen tiempo en el jardín, nos despedimos, agradecimos la oportunidad y nos fuimos para BUCAREST

Bucarest es la capital de Rumanía, y esa es la impresión que nos dió al entrar.

 

Una gran capital, con muchos edificios gubernamentales, mucho tráfico, muchos edificios comerciales en diferentes lugares de la ciudad, con anuncios de todo tipo, desde coca cola y pepsi cola, a mcdonals, zara, y otras marcas de ropa.

 

Dejamos la autocaravana aparcada cerca del stadium de futbol, en una calle y con las bicis, como es nuestra costumbre nos fuimos a ver la ciudad. Te vamos a ir mostrando lo que vimos.

 

Es una ciudad que merece la pena visitar. Es muy grande, pero tiene muchos jardines, avenidas amplias para pasear y un casco antiguo peatonal, en el que se mezclan grandes palacios, con joyas exquisitas y pequeñas iglesias, y edificios casi abandonados o pidiendo a gritos capas de pintura.

 

Lo que sobre todo nos ha llamado la atención es que es una ciudad viva, con muchísimo ambiente, mucha gente en la calle, paseando, en las terrazas, bailando en mitad de la calle al son de la música caribeña.

 

Nos teníamos que recordar todo el rato que estamos en Bucarest, al otro lado de Europa.

Coltea Hospital

Llegamos al edificio de Gobierno y de ahí a la plaza romana y siguiendo la misma calle a la plaza Universitatil, que está en pleno centro de la ciudad.

 

Cuando veíamos un edificio grande preguntábamos, ¿este es el Palacio de Ceaucescu? No



Diferentes edificios de Bucarest, muchos de ellos pertenecen a grandes bancos, sobre todo los que están más arreglados.

Palacio de Ceaucescu. Ahora Parlamento y Museo Nacional de Arte Contemporaneo.

Y cuando llegamos nos dimos de cuenta de lo grande que es, y que no hay posible comparación con nada.

 

Para su construcción se destruyó un barrio completo y se desalojaron a 7000 personas.Le dimos la vuelta con la bici y eran más de 2kms y pico.

 

Se puede visitar en parte, pero llegamos tarde para entrar.


Al lado del palacio hay unos jardines impresionantes, donde la gente estaba paseando, haciendo deporte.

 

Bordeando el casco antiguo está el río, con diferentes cascadas.


Y en otro de los lados del palacio habían montado todo un circuito de fórmula I, con coches dando vueltas y haciéndose notar con el ruido y la humareda que montaban. Había muchísimo ambientazo alrededor y dentro, con gente en las gradas, en los puestos de comida.


Avenida Fantanile Lernii

En frente del palacio y desmbocando en él, hay una avenida impresionante, con un montón de fuentes en el medio.

 

No había coches, debido a que la habían cortado para el circuito.



Al lado del palacio de Ceaucescu están construyendo una nueva catedral.

Casco antiguo, peatonal. Mucho ambiente, muchas terrazas, muchos edificios históricos.

Enfrente del edificio del Museo de Historia está la estatua de Trajano, queriendo hacer un mix de toda la historia que abarca Rumanía. Es una estatua que no gusta a nadie, en esta foto muy está mejorada.


Basílica Stavropoleos, una joya bizantina del s. XVII.

Iglesia Ortodoxa, con unos músicos callejeros delante. Está al lado de las murallas, y la estatua de Vlad el empalador.




Coordenadas:

Bucarest: Camping Casa Alba. N44º31'02.9"/E026º05'32.7".
Hemos venido al camping, está como a 10kms del centro de Bucarest pero hay un autobús que lleva directamente hasta allí. Tiene wifi y todos los servicios.

 

Nos hemos quedado 2 días.

 

En total hemos conducido 188 kms.

 

 

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