47º etapa. Bucovina, Maramures (fiesta de la primavera) 14/05/17

Después de visitar los monasterios, nos dedicamos a hacer kilómetros para cambiar de zona. Nos dirigimos a la zona de Muramares, también en el norte de Rumanía pero más al oeste.

 

Ha merecido muchísimo la pena, y  no solo por las iglesias.

 


 

Si quieres ver más fotos, están colgadas en facebook, en la página de facebook disfruta del viaje, en la sección fotos, organizadas por álbunes de cada sitio, Muramares


Hay una carretera que atraviesa por los montes, y da mucha tentación seguirla. Pero gracias a la pareja de malagueños que conocimos, nos hemos evitado los nervios y dolores de cabeza de seguir por carreteras que son un agujero permanente. Así que hemos elegido el camino más largo, pero más seguro. Carreteras nacionales.

 

Aunque lo de seguro es un decir. Conducen fatal, la gente adelanta en continua, incluso los camiones con remolque. Aunque no es de extrañar porque son carreteras bastante buenas pero que los pueblos las acompañan todo el rato, por lo que hay que ir a 50. Cuesta muchísimo hacer kilómetros.

 

Y encima de ir con bastante miedo, en una recta que nos relajamos y pisamos el acelerador, siguiendo a un coche que nos adelantó. Aparece la policía y nos pone multa por exceso de velocidad. ¡Qué faena!!!!!

 

Pudimos pagar la mitad, al pagar en el momento, pero aquí no valió negociación posible. ¡¡¡¡Qué mala leche!!!!

 


Cultivo en la montaña, al lado de la carretera

La carretera pasa por lugares preciosos, valles y pasos de montaña, bosques repletos de hayas y abetos.

 

Nos sorprendió cómo el hombre es capaz de aprovechar todos los recursos de la naturaleza, incluso en condiciones bastante duras. Vimos un cultivo de no sabemos qué, pero que estaba con plásticos en el suelo, como se ve en la foto. Vimos varias explotaciones de ganado, y en las que estaban curando queso en algo parecido a unas pellijas. También hay estaciones de esquí, por supuesto.

Campamento de gitanos en el monte, al lado de la carretera

Carromato de gitanos

Y lo que nos dejó más estupefactos fue encontrarnos con varios campamentos de gitanos.

 

Y las condiciones en las que viven son muy duras. Nos impactó.

 


No los habíamos visto hasta ahora.

 

Habíamos visto cíngaros, con todas sus ropas de colores. Los habíamos visto en las ciudades y pueblos, mezclados con el resto de las personas.Sabemos que tienen costumbres diferentes.

 

Aquí ha sido diferente. Posiblemente ellos valoren la libertad, y quizá estén más vivos que nosotros, que quizá estamos domesticados. Pero....., qué duro.


Queremos ver las iglesias de madera. Pero nos encontramos con una fiesta y nos fuimos para allá.

 

Fue otra de las sincronías que agradecemos al Universo. Nos encontramos con una pareja francesa que también estaba viendo iglesias y nos hablaron de la fiesta. Y allá fuimos.

Los chiringuitos

Imagen del lugar de la fiesta desde arriba, se ven los coches aparcados en las carreteras


La fiesta es por el inicio de la primavera. Ya se puede sembrar y recoger la hierba que ya está en los campos.

 

La mayor parte de la gente va vestida con los trajes tradicionales, hay un montón de chiringuitos vendiendo de todo, desde comida hasta juegos para los niños, artesanías, etc. Hay atracciones de feria, hinchables para los niños, juegos como tirar bolos con una pelota, etc. Muy parecido a fiestas que conocemos.

 

Faltaban los Velascos con los helados, típicos en todas las fiestas de Navarra, así que no había helados

 

Chiringuito vendiendo comida y vestidos con los trajes típicos

" Albarcas" de uno de los trajes tradicionales

Algunos otros detalles también nos recordaron las fiestas de nuestros pueblos, como las alpargatas que llevaban en el traje.

 

Quizá no estamos tan alejados como pensamos.



El meollo de la fiesta está en que aparecen unos cuantos jóvenes llevando unas ramas adornadas con flores y cintas de colores y al final un carro con mantas de colores.

 

Llevan hacia el río al joven protagonista, y van haciendo como que avanzan y se ponen trabas. Allí, aparece otra persona que moja la cara del joven en el río tres veces, y al final le hizo un guiño divertido, tirándole de la nariz.

 

La chica Reina de la Fiesta, saca una toalla para secarle la cara. Todos van al escenario donde los políticos dan varios discursos.

 

Mojando la cara con agua del río al joven protagonista. Le monjó tres veces y al final le tiró de la nariz.

La chica Reina de la fiesta le da una toalla para secarle la cara. Detrás está el alcalde con su mujer y el resto de políticos


Después de los discursos, había grupos de danza, vestidos en trajes tradicionales, que fueron subiendo al escenario.

 

En muchos de esos bailes además de bailar cantaban, y en otros había una cantante que mientras entonaba varias canciones, los dantzaris bailaban detrás.

 

Uno de los grupos de danza bailando y cantando en el escenario

Cantante y violinista en el escenario, mientras los dantzaris bailan por detrás

Uno de los bailes en el escenario. Alguno de los bailes tenía recuerdos de los bailes cosacos.


Otra gran sorpresa que nos ha dado el día ha sido encontrarnos con una pareja de catalanes que están viajando por estas tierras, Mónica y Jeroni.

 

Ellos cogen como excusa participar en carretas y maratones para escaparse y conocer diferentes países y culturas. Ahora van a participar en la trans-Transilvania. Hemos pasado un rato muy agradable charlando con ellos y arreglando el mundo.

 

Desde aquí les saludamos y les deseamos muchísima suerte en la carrera, en el viaje y sobretodo en la vida.


Coordenadas:

Dormimos en Sisesti, al lado de un hotel abandonado, pero el mejor sitio estaba al lado de la iglesia, 3kms más.

Sisesti: (pernocta): N47º37'10.9"/E923º44'09.9". Lugar al lado de la carretera, bastante ruidoso

 

Sisesti iglesia: N47º36'24"/23º45'24". Lugar ideal para pernoctar. No hay servicios.

 

Hacemos en total 351kms. Nos toca llenar la autocaravana de gasoil, y es el lugar más caro de toda Rumanía, a 1,14€/litro.

 

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