50º etapa. Sapanta, Sighetu Marmatiei (Rumanía), Budapest (Hungría). 17/05/17

Hoy dejamos Rumanía, nos acercamos a Sighetu Marmatiei a ver la Casa Memorial de las Víctimas del Comunismo. Atravesamos la frontera y nos vamos a Budapest, en Hungría

 


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje: Budapest. Aunque la explicación será en la etapa 51.

 

Hemos decidido que dejamos Rumanía. Nos quedan muchísimos sitios por ver. Teníamos pendientes ciudades importantes de Transilvania como Cluj, Sighisora, que las dejamos para la vuelta. Queríamos haber estado en el parque nacional de Apuseni viendo los glaciares. Y muchas más cosas.

 

Pero hemos decidido que está bien dejar cosas pendientes para poder volver.

 

Nos vamos con un sabor muy bueno de Rumanía. Nos ha sorprendido mucho.

 

Es un país donde la gente es muy amable, y hay una cierta conexión latina que nos hace sentirnos muy cómodos. Es muy seguro, cosa que no imaginábamos. Y está lleno de contrastes, desde lugares muy rurales donde se visten la ropa tradicional para ir a misa los domingos y que todavía usan caballos como medio de transporte, a ciudades muy modernas y con un gran nivel de vida.


Foto del corredor de la prisión, ahora convertida en museo

Nos acercamos a Sighetu Marmatiei desde Sapanta. Tenemos que retroceder unos 20kms pero queremos ver la casa Memorial de las Víctimas del Comunismo de Ceaucescu.

 

Una de las prisiones de la época de Ceaucescu, se ha aprovechado para hacer un museo.


En cada una de las celdas, hay paneles informativos, fotografías, diferentes objetos que van dando idea de la represión que ocurrió durante la época del Totalitarismo de Estado en Rumanía. Se pueden visitar los tres pisos, y también el patio, y algo más pero no lo vimos todo.

 

Cómo el Estado, con el uso abusivo del poder, se encargó de ir eliminando a todas aquellas personas que estuvieran en su contra. empezando por intelectuales, personas destacadas de diferentes religiones, hasta a gente del pueblo.

 

Y se ponen los pelos de punta caminando por la prisión.

 

Fue una pena porque muchísima información está en rumano, y aunque en algunas de las celdas hay folletos explicativos en otras lenguas, en algunas de ellas faltaban en inglés y no pudimos seguir toda la explicación. De todas formas, lo que vimos fue suficiente para nosotros.

 

Cartel en la entrada del museo memorial de las víctimas del Comunismo

Hay un cartel en la entrada que pone en diferentes lenguas:

 

"Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres"

 

Estamos totalmente de acuerdo con la frase.


Pero también desde aquí queremos diferenciar el término Comunismo, y lo que significa de "poner en común", y a todas las personas que han luchado por esa idea. Y el Totalitarismo de Estado o Terrorismo de Estado que es lo que se estuvo haciendo por la clase política en lo que llamamos Comunismo, y que es lo que muestra muy bien este museo.


Así que con el cuerpo un poco revuelto de las injusticias y crueldades que somos capaces de hacer los seres humanos, y con la oración del H'oponopono en la cabeza y en el corazón, para que estas atrocidades no vuelvan a pasar, nos dirigimos hacia la frontera con Hungría.

Carreteras de Rumanía, subiendo un puerto

Pasamos la frontera muy fácil. Nos pidieron la documentación nuestra, la de la autocaravana, abrir la parte de atrás y subieron dentro.

 

Aunque creemos que más para verla que por otra cosa. Y les gustó.


Frutales en Hungría

Hungría es mucho más llano que Rumanía, y volvemos al horario de Madrid. Así que cambiamos el reloj.

 

Y esta hora de adelanto también se nota en el país, como por ejemplo en los tractores, ya no hay caballos, etc. Hungría está más adelantado que Rumanía, en general.


Sigue siendo necesario comprar una viñeta para circular por el país, que nos costó 5900 Ft para una semana, lo mínimo.

 

En Hungría tienen moneda propia, los Florines Húngaros, y el cambio es 1 € = 309 Ft. Así que manejan billetes muy altos.

 

Y el dinero se va como si fuera agua, es como estar con las pesetas pero a precio de euro.

 

Habíamos decidido pasar por Hungría únicamente, pero cuando vimos Budapest a 50km, por autopista, decidimos acercarnos.

 

Teníamos varias referencias para aparcar y pernoctar, el camping Haller que es el que todos los blogs que habíamos leído recomendaban, en el parking de la estación de ferrocarril, que está vigilado pero no teníamos coordenadas, y teníamos las coordenadas de los jardines cercanos a los baños Szecheny, que se veían autocaravanas. Así que decidimos probar allí.

 

Están justo a la entrada de Budapest, por lo que fue muy fácil entrar. Las coordenadas estaban mal, y nos llevó a una calle que no podíamos aparcar, pero a 200m estaban los jardines.


Y aparcarmos allí, en el parque de la ciudad, a 200m de los baños Szecheny.

 

Hemos dormido dos noches, muy tranquilos. Estaba un poco torcido, pero nivelamos bastante bien con los tacos. Aparcamiento gratuito



Coordenadas,

N47º31'00.2"/E019º05'03.2". Aparcamiento gratuito en los jardines de la ciudad, a 200m de los baños Szecheny.

 

Hemos conducido 439 kms, pero se han hecho mucho más fácil de lo que parece al ser toda la parte de Hungría por autopista. Estábamos acostumbrados a que los kilómetros nos costara mucho más recorrerlos en las carreteras rumanas.


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