52º etapa. Budapest, Eger y el valle de las mujeres hermosas. 19/05/17

Después de disfrutar en Budapest, nos dirigimos a nuestra idea original en Hungría. Visitar Eger, un pueblo muy famoso por sus vinos y el valle de las mujeres hermosas. Nos viene de camino en nuestro viaje hacia Polonia.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje: Eger

Cuando llegamos al pueblo, vimos la indicación de información y turismo que esá en el centro, nos dieron el mapa y algo de información en inglés.

Intentamos encontrar algún sitio para aparcar pero no era fácil, así que fuimos al camping Tulipán que está a 1,5 kms del centro en línea recta.

 

Fue la decisión acertada. El camping está fenomenal, y son muy amables.


Camuflados en el camping, con las hamacas al lado de la autocaravana

Nos ha tocado un tiempo excepcional, así que nos hemos dedicado a hacer vida de autocaravaneros, sacar las hamacas, la mesa, comer al aire libre, echar la siesta.

 

Disfrutar de las vacaciones, en una palabra.



A la tarde nos acercamos al valle de las mujeres hermosas. Teníamos muchísima curiosidad, ya que lo habíamos visto en las referencias turísticas y no encontrábamos la explicación.

 

En el camping  nos explicaron que estaba a 5min caminando, así que nos dirigimos hacia allí.


Casetas de las bodegas en el valle de las mujeres hermosas en Eger

En realidad no es un valle, y lo de las mujeres hermosas, será en cuestión de gustos, es una calle circular con muchas bodegas de vino que son cuevas en la montaña.

En las que consiguen una temperatura ideal para la elaboración del vino, consiguiendo que los vinos de Eger sean famosos en todo el mundo.

 

Hacia fuera tienen un bar y una caseta con una terraza exterior y venden vino.

 

Nos apetecía ver las bodegas, probar diferentes vinos y que nos contaran las leyendas que hay alrededor de los mismos, y el por qué del nombre.

Disfrutando de un vino y del pintxo

Pero cuando entramos en una de ellas, había una rubia camarera, lo más antipático y borde que nos hemos encontrado nunca.

 

Así que dedicimos que no nos iba a amargar la noche


Conseguimos, con gran dificultad, que nos sirviera 2 copas de vino tinto, y comer un pequeño sandwich que tenía por allí. Se convirtió en un tu contra nosotros, como si no le fuéramos a pagar.

 

Decidimos comprar una botella de uno de los dos que habíamos pedido, excelente, por cierto. Que nos la abriera allí para estar un rato en la terraza disfrutando del vino, y de una tapa de queso, que también nos costó conseguir. Cuando además vimos gente que salía del interior de la bodega, con tapas de queso y copas de vino.

 

Por cierto, ni explicaciones de los vinos, ni de las bodegas, ni leyendas, ni nada.

 

Grupo de músicos húngaros en la terraza

Nos reímos mucho, y disfrutamos un montón del vino, del queso y de la música húngara, con unos músicos excelentes que estaban en la terraza.

Fue nuestra elección y un gran aprendizaje.


Volvimos a la autocaravana con los pies redondos, así que terminamos la tarde sentados en nuestras hamacas, disfrutando de la noche y hablando tranquilamente entre los dos.

 

¡¡¡¡Muy interesante el valle de las mujeres hermosas!!!

La idea de Eger nos recuerda un poco a las sidrerias en Euskadi y Navarra, salvo que en Eger lo único importante es el vino y en las sidrerias, la sidra ha pasado a tercer o cuarto lugar, después de la txuleta, la tortilla de bacalao, el bacalao, el queso y las nueces.

 

Los vinos están a precios similares a los que pueden estar en España, pero para turistas del norte de Europa, Reino Unido o Estados Unidos deben ser baratísimos.


Calle de Eger.

Eger, además, tiene varios lugares para visitar. Es una ciudad de unos 50.000 habitantes en el norte de Hungría.

 

Tiene un centro pequeño, muy bonito, con varias calles con terrazas y algunas de las casas decoradas.

En el mercado, viendo uno de los puestos de embutidos

En una de las plazas está el mercado, y como  no pudo ser de otra forma nos acercamos a comprar alguna fruta y verdura.

 

Ya se habian retirado muchos puestos, pero compramos además de verduras, pipas de calabaza, nueces peladas y una especie de cortezas de cerdo, pero sin la corteza. Un poco raro.



Hay varias iglesias que se pueden visitar, de diferentes credos. Está la basílica romana, la iglesia Serbia,

 

En la basílica, tuvimos la suerte de coincidir con el organista y disfrutar de un concierto "privado".



Castillo de Eger

Hay un castillo en la parte alta, al que decidimos no subir. Está el minaret de la época otomana y algunas sorpresas que aparecen mientras se van paseando por sus calles y parques.

 

Otra de las atracciones son los baños turcos, que según dicen las guías son unos de los baños húngaros más bonitos de Hungria. Pero como ya habíamos estado en Budapest, y se estaba tan bien en el camping, decidimos no ir.

Estatua en una de las calles de Eger

Además queremos agradecer al señor que trabaja en las bicis eger, ya que gracias a él, mi bici vuelve a cambiar a plato pequeño y ya no rozan lo pedales. Y además ahora lleva luces.

 

Cuando entramos fue muy cortante, pero al final lo arregló y encima se disculpó.


Coordenadas,

N47º53'40"/E20º21'33". Camping Tulipán, en Eger. A 1,5kms del centro.
En el camping nos han cobrado 4900 Ft, que al cambio son 15€, 13€ la estncia y 2€ la electricidad.
Y hemos podido estar con la wifi en recepción.

Un lugar muy agradable y muy remcomendable

 

Hemos conducido 134kms.


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