Relación entre la guerra y la medicina

¿Por qué las guerras?

 

¿Por qué somos capaces de destruir y después mirar para otro lado?

 


Esta reflexión nos viene después de visitar Bosnia. Como nos dijo un chico italiano con quien nos encontramos "Bosnia es un monumento al dolor de la guerra". Y los serbios nos comentaron, "no, la guerra en Bosnia, no es como la de ahora en Afganistán", cuando lo que hemos visto es tremendo, todo el dolor, destrucción, limpieza étnica que ha habido y continúa habiendo. Y les siguen haciendo la vida imposible para que se vayan.

 

Así que la pregunta es ¿qué pasa?¿necesitamos mirar para otro lado para sobrevivir? ¿nos viene bien que haya algo fuera que sea el que tiene el mal?

 

Y nos viene una comparación con la medicina.

 

Cuando tenemos un dolor o una enfermedad, una parte de nuestro cuerpo es la que se ha puesto enferma. Y según la medicina convencional, es esa parte la que está enferma y la que hay que combatir. 

 

Y así lo hacemos, le mandamos medicamentos, armas químicas, de destrucción masiva, la metemos en cirugía para amputarla y así eliminarla. Y nos olvidamos de ella. Ya hemos hecho lo que teníamos que hacer, ya la hemos curado. Aparentemente.

 

Pero, cuantas veces, ese dolor vuelve a aparecer, esa enfermedad se reactiva, bien en el mismo sitio o en otro diferente.

Museo en Sarajevo en el que se puede ver toda la historia que hay en la ciudad

Y esto es lo que hemos visto en Bosnia.

 

Aquí se enfocó todo el problema de tres identidades diferentes, tres religiones, diferentes historias. Quizá todo nuestro miedo, a lo diferente, a perder nuestra propia identidad.

 

Y todo esto aprovechado e incentivado por otros intereses, más comerciales.


 

 

Todos los problemas no resueltos explotaron, como cuando un abceso infectado se abre y deja salir el pus que hay dentro. Y la solución fue eliminarlo, cortarlo, hacerlo desaparecer.

 

Y como hemos dicho, vino bien a otros intereses que lo potenciaron,  "a río revuelto, ganancia de pescadores", al igual que en la medicina que hay muchos intereses en mantener la enfermedad para poder seguir fabricando y vendiendo más armas de destrucción, ay, perdón, medicamentos. 

Pero dentro queda todo el dolor,

 

dentro siguen todas las marcas de destrucción,

 

dentro sigue toda la pobreza

 

Sigue el mismo problema inicial


Y sigue siendo un polvorín que algún día puede volver a explotar, aunque miremos para otro lado.

¿Que haríamos desde la medicina integrativa?

 

Primero: No es sólo una parte del cuerpo la que está enferma, sino la que está manifestando la enfermedad de todo el cuerpo.

 

No es Bosnia o los Balcanes, o Afganistan o Siria quienes están enfermos o tienen el problema, somos cada uno de nosotros.

 

Así que podemos cuidar esa parte nuestra que tiene rabia, y dolor, y darle amor y cuidados, para así solucionar el problema del mundo

 


Como dijo Gandhi: "Se tu el cambio que quieres ver en el mundo"

Segundo: Entender que los síntomas son un intento del cuerpo de curarse.

 

Por tanto hay que cuidar y reforzar a todo el cuerpo. Permitirle descansar, recuperarse, limpiarse y desintoxicarse. Comer limpio o dejar de comer. Permitir que pueda utilizar su energía para la curación.

 

Como dice Milton Erikson: "Dentro del problema está la solución"

 

Pero para ello hay que mirar lo que está pasando y dejarle un espacio. Y eso es lo que no estamos haciendo. 

 

Bosnia sigue igual, no se está recuperando, no se está cuidando, no se está reforzando. Pero tampoco otros países en los que las diferencias sociales son tan grandes y las condiciones de vida tan duras que tienen pocas opciones, o conformarse y morirse, o enfadarse y luchar o emigrar. Y en todo el mundo, se van agrandando las diferencias sociales, los pocos cada vez tienen más y los muchos cada vez menos.

 

Y para mantenerlo tapado nos drogan,  con las comodidades, con el fútbol y la diversión, con los ansiolíticos y similares. 

Tercero: Buscar el origen del problema y darle una solución.

 

Los síntomas son intentos del cuerpo de que cambiemos algo, que aceptemos algo, que integremos algo, algún daño que nos hicieron en otro momento, cuando éramos frágiles, pequeños. O posiblemente es una herida que vamos arrastrando de nuestro sistema, de golpes que no han sido vistos ni reconocidos, y por tanto no sanados.

 

Hay diferentes formas de tratarlo, pueden ser constelaciones familiares, descodificación biológica de enfermedades, bioenergética, homeopatía, medicina china, medicina antroposófica, etc, etc.

 

Siempre desde el dar un espacio, de poder manifestar la emoción que quedó congelada en el cuerpo, de permitir que se exprese. Y así, es la forma de sanar, de poder crecer desde lo sano, y no desde la herida y desde el dolor.

 

Expresar, dar espacio a lo distinto,  a las diferentes culturas que son una muestra de la creatividad humana, en vez de intentar borrar, destruir, eliminar. Crecer con el otro, enriquecernos de este mundo global que tenemos, cuidarlo y hacer que todos tengamos espacio, ese lugar que el universo nos regala únicamente por existir.

Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos (Victor Frank)



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Comentarios: 2
  • #1

    Ana (domingo, 21 mayo 2017 10:53)

    Madura y sabia reflexión. Gracias por compartir. Si pudieramos darnos cuenta de que estamos de paso, que esta tierra es de todos, y que nuestro lugar de nacimiento es totalmente circunstancial.
    Veo tu bella mirada en cada foto....me encantan. Un besazo a los dos.

  • #2

    Axun (viernes, 02 junio 2017 17:22)

    Con el respeto, la mirada y el sentir que habéis vivido ante tanto dolor, hoy ese dolor es un poco menos difícil de sobrellevarlo. Lo sé. Estoy muy convencida de ello.
    Eskerrikasko bihotz bihotzez