71º etapa. Alrededores de Biaystock (Kruszyniany, Krynki, Suprasl), Lago wigri. 6/06/17

Hoy, hemos vuelto a quedar con Aneta y hemos realizado otro recorrido por los alrededores de Bialystok.

 

Hemos visitado un pueblo tartar en Kruszyniany, al lado de la frontera con Bielorrusia, Krynki, un pueblo muy bonito de esta zona, y Suprasl.

 

Nos hemos quedado cortos otra vez con el tiempo. Se nos pasa volando al estar tan a gusto. ella tenía que trabajar, así que la hemos dejado a las 18.30. 

 

Nos hemos ido al norte, al lago Wigri, a un monasterio al lado del lago.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Bialystock-2

1. Kruszyniany

Kruszyniany es un pueblo que está en la frontera con Bielorrusia, y está habitado principalmente por los tártaros.

 

Los Tártaros de Crimea son un pueblo que actualmente están luchando para ser reconocido como pueblo. Provienen de la península de Crimea en la zona de Turquía, y tradicionalmente han sido un pueblo nómada, que han utilizado los caballos y guerreros agerridos y valientes. 

 

Fueron deportados por Stalin, alrededor de 190.000 a Siberia. Ahora están luchando por ser reconocidos como pueblo. Tuvieron un referendun hace unos años en los que les prometieron que si se quedaban en Rusia, como parte de Ucrania iban a tener todas las facilidades como pueblo. Pero nada más pasar el referendum les quitaron lo poco que habían conseguido.

 

En este pueblo llevan asentados más de 300 años, que nació como regalo de un rey al servicio de uno de sus guerreros tártaros.

 

Aquí se sienten polacos, de hecho nos contaron que hicieron una encuesta y cuando tuvieron que elegir la nacionalidad entre polacos o tártaros sólo había 200 personas, cuando pudieron elegir las dos, se apuntaron más de 4000 en toda la región de Bialystok.

 

Han perdido su lenguaje y aunque han hecho algún intento de recuperarlo no ha tenido mucha aceptación. Sí mantienen sus costumbres, la religión musulmana, los bailes, la cultura y se han organizado en una asociación para potenciarlos.

Mezquita tartar construida en madera

Pudimos visitar la mezquita, que está declarado como monumento protegido, y había una persona estaba explicando parte de su cultura. Aneta nos estuvo traduciendo. Nos enteramos que los muertos los entierran envueltos en una tela verde, con los pies hacia el este después de 3 días de haber muerto. A los 40 días se hace una fiesta, así como al año. Y las mujeres no acuden a los funerales porque ellas son portadoras de vida.

 

Para esta cultura son muy importantes los dulces, reciben a los niños con dulces, los preparan para celebrar la muerte y para orar por algún familiar. Incluso el novio compra a la novia con dulces.

Tumbas en el cementerio tartar

Visitamos también el cementerio. Está en un pequeño bosque, rodeado de árboles y tiene una energía muy tranquila. No se nota dolor como en otros lugares. Nos recordó al cementerio alegre de Sapanta, en Rumanía. Vimos lápidas con nombres de mil ochocientos y pico. Y nos sorprendió su antiguedad. También nos sorprendió ver los bancos al lado de las tumbas.

Banco en el cementerio tartar

Dimos un pequeño paseo por el pueblo, viendo las diferentes casas de madera, las piedras que están colocadas en todas partes haciendo muretes. Recogimos piedras de sílice negras para limpiar el agua.

 

Encontramos una casa tartar donde entramos y tomamos la bebida de pan fermentado, y unos pastelitos de patata muy típicos de la comida de esta zona. Buenísimos.

Casa tartar de madera, con las contraventanas pintadas

Brindando con la bebida de pan fermentado



Una de las tiendas de los tártaros, por dentro y por fuera. Verdaderas casas de viaje. Solo les falta las ruedas para que se parezca a nuestra casita.

Comida en el restaurante tartar

Estuvimos comiendo en el restaurante. Queríamos una comida de siberia, pero no tenían.

 

Probamos el cordero con cebada, que estaba excelente. Unos pierolis (raviolis) con patata, muy buenos también y de postre un pastel con semillas de amapola.

 

Para beber no tenían nada de alcohol así que tomamos te a la menta.



2. Krynki

Después de comer fuimos a Krynki, y vimos la sinagoga. Como ya hemos comentado en esta zona había muchos judíos antes de la II Guerra Mundial. Ahora quedan muy pocos. En el pueblo además de la sinagoga hay iglesias católicas.

Sinagoga en Krynki

No teníamos mucho tiempo y volaba, Aneta trabajaba a las 19h y teníamos que volver, así que seguimos viaje a Suprasl.


3. Suprasl

Monasterio ortodoxo de hombres en Suprasl. 

El Monasterio ortodoxo está reconocido por la Unesco como patrimonio cultural de la Humanidad. Queríamos haberlo visitado pero cerraban a las 17h y justo eran las 17h cuando llegamos. Hay un museo del papel preparado para los niños, y un museo de iconos, pero también habían cerrado.

 

Dimos un pequeño paseo por el pueblo, viendo los jardines al lado del río, con los espacios para hacer deporte, gente pescando. Hay muchas terrazas y restaurantes, y Aneta nos comentó de un restaurante que cocinan comida casera en el que mucha gente se lleva comida para casa.

 

La ciudad también tiene una escuela de arte, y hay varias fotografías de un autor local famoso en toda Polonia, colocadas en diferentes lugares de la ciudad. Fotos muy bonitas.

Casa y terrazas en Suprasl

El tiempo no perdona y tuvimos que volver a Bialystok a devolver a Aneta a su casa.

 

Hemos pasado unos días fantásticos. Nos hemos reído mucho, hemos compartido conversaciones muy interesantes sobre diferentes cosas, incluida medicina tradicional y las mujeres sabias que  habitaban estos lugares y curaban con hierbas.

 

Nos fuimos con mucha pena, pero con el corazón expandido y con mucha energía y alegría por todo lo compartido. 

 

Otra vez, muchas gracias Aneta. Nos has hecho sentir en la Gloria.


4. Lago Wigri. Monasterio Pokamedulski

Molino de viento construido en madera en el camino al norte por los lagos

Después de dejar a Aneta, sin pensárnoslo, ni mirar hacia atrás, seguimos viaje. Si no, no habríamos podido hacerlo. Nos da pena dejar Polonia, nos estamos sintiendo muy bien en este país, y sobre todo en esta parte del este, conectada con la tierra, con el agua, con el sol, con el aire.

 

Volvimos a pasar por Augustow y lo dejamos atrás y paramos en otro lago más al norte, el lago Wigri. Aquí hace una pequeña península en el que hay un monasterio en este caso católico, pero también con mucha energía.

 

Como regalo y broche de oro de los dos días tuvimos otro atardecer precioso. Ambos días hemos visto colores preciosos en el cielo. La guinda que hacía que estos días fueran absolutamente maravillosos.

 

Encontramos un sitio para dormir en el mismo parking del monasterio y nos quedamos allí. Había muchos campings pero en ninguno wifi y eso era importante para nosotros.

Atardecer de camino al lago wigri


Coordenadas,

Lago Wigri: N54º04'10"/E023º05'28". Parking al lado del monasterio y viendo el lago. pagamos 10pln por aparcar (2,5€).

 

Hemos recorrido 258 kms


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