73º y 74º etapa. Suwiki (Polonia), Druskininkai (Lituania). 8 y 9/6/17

Hoy hemos pasado la mañana en el camping de Suwalki, en Polonia. Por la tarde nos hemos despedido de Polonia con mucha pena y hemos seguido viaje a Lituania, por la frontera en Sejni.

 

Hemos pasado por el parque natural de Veisiejn, hemos visto la torre Meteliu, y hemos llegado a Druskininkai, una ciudad balneario de Lituania.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Druskininkai

Hoy hemos pasado la mañana en el camping de Suwalki. Hemos aprovechado a hacer limpieza, la autocaravana por dentro y por fuera, hemos aprovechado la lavadora y hemos lavado ropa, albornoces, alfombras, sacos.

 

Nos hemos sacado el polvo del camino, y otra vez estamos preparados para seguir adelante. Con mucha pena, porque hemos estado muy bien en Polonia, y nos trae recuerdos de otros tiempos, de cuando nuestra tierra era más rural, el campo estaba más cuidado, más mimado, había más prados, más bosques.

 

Pero, la vida sigue y nosotros también seguimos adelante, hacia el norte. Entramos en las repúblicas bálticas, en Lituania.

Entramos por Sejni. Antes de entrar preparamos la documentación, llevaba yo, maquillada y con los labios pintados para que no nos pusieran problemas y no había frontera. Nos reimos mucho. Y tuvo efecto, porque Lituania nos recibió genial, primero con un arco iris, un poco tímido, pero arco iris. Un gatito super cariñoso nos salió al encuentro y por ahora todo va genial.

A unos 50m de pasar la frontera hay una oficina de información y turismo, nos dieron un folleto de los 3 países con los campings y puntos importantes para visitar. Teníamos que comprar viñeta para circular por la autopista. Lo intentamos en una pero no sabía cual era la categoría y nos mandó a otra. En las dos nos encontramos con policía, pero no nos sirvió de mucho. En la primera no pudo resolver, y en la segunda les pregunté como poner la viñeta y tampoco me ayudaron. Había que pegarlo en el cristal, pero no había forma.

En Lituania tienen el euro, así que nos olvidamos de cambios de moneda. Y cambia la hora, van una hora por delante, si ahora son las 8 aquí, en Madrid son las 7. Y en la información del país leímos que es uno de los países con mayor tasa de crecimiento en Europa. Ya ha superado a Portugal y Grecia y pronto al resto de países del sur. ¡Curioso! ¿Coincidirá con la hora? La misma sensación tuvimos al pasar de Rumanía a Polonia. Dice que tienen una educación de las mejores de Europa, los jóvenes hablan dos idiomas extranjeros.

 

Sin embargo, de lo que llevamos comprobado, en el campo se ven pueblos pequeños, con casas de madera, con una carretera sin asfaltar. Muy poca gente sabe inglés, en la capital sí, por supuesto.


Qué ver en el Parque Nacional de Veisiejn

Casitas al lado de uno de los lagos del parque natural de Veisiejn

Entramos por el suroeste, por el parque natural de Veisiejn, un parque con lagos y praderas, con bosques.

 

En el pueblo está la Torre Meteliu, que no sabemos qué significa pero aparece en la guía de Lituania como lugar de interés.


Paramos en un pequeño aparcamiento una vez pasado el pueblo y había un panel explicativo con todas las rutas que se pueden hacer en el parque, tanto andando, en bici.

 

Nos gustó el cartel porque había un párrafo que decía algo así: "Desde los antiguos tiempos los habitantes de los pueblos son gente honesta. Sus predecesores son los yotvingains, que eran capaces de vivir en paz con la naturaleza, manteniendo su manera de hablar y cultura sólo haciendo el trabajo de cada día y cantando. Respetemos su privacidad."

 

El paisaje es muy bonito, salpicado de aquí y allá de casas de madera, muy bonitas, pero con el tejado de chapa. Y hay bosques, sobre todo de pinos, y bastantes abedules. Y es llano, llano, llano, llano, con muchos lagos salpicados en el paisaje de vez en cuando.

Casita de madera en el camino en Lituania


Qué ver en Druskininkai

Como era pronto, y ya veníamos de paisajes de lagos, seguimos ruta hasta Druskininkay.

 

Es una ciudad muy bonita, al lado de otro lago y en los meandros del río Nemunas. En la información turística aparece como la ciudad de los spas y balnearios, así que buscamos uno y  nos fuimos para allá. Fue curioso porque nos costó encontrar uno en internet. Al final vimos el Grand Hotel pero no usaban agua mineral así que nos fuimos al Spa Vilnius.

 

Entramos, hora y media por 10€ cada uno, piscina, chorros, jacuzzi, baño turco y sauna. Hay posibilidad también de masajes y de tratamientos médicos y terapeúticos personalizados. Y FUE VIVIR.

 

Después nos tomamos una cerveza, cenamos en la casita y nos fuimos a dormir.

Spa Vilnus, uno de los múltiples balnerarios que hay en Druskininkai

Por la mañana, dimos una vuelta por la ciudad, y la verdad merece la propaganda que hacen.

 

La venden como una ciudad dedicada a la salud, ya desde principios del s.XIX. Comentan que tiene muy poca contaminación y están rodeados de pinos lo que da un aire muy limpio.

 

Hay un móntón de resorts dedicados a los balnearios. En el folleto de la oficina de turismo aparece que todos tienen posibilidad de tratamientos médicos personalizados y nos recomendaron Health Resort (vilniaus avenue, 11), al lado del gran hotel y del centro de agua-park, como referencia con agua mineral, baños de barro, etc. pero ya habíamos estado en uno, y no volvimos. También hay un espacio donde practicar deportes de neve durante todo el año, el sport arena. Desde la ciudad hay un telésférico que lleva hasta allí.


Balnearios de Druskininkai, están varios seguidos, en la misma calle, y se puede ver también los grandes jardines que los rodean. Muy bonitos y con mucho gusto.

Aqua park con agua mineral, con los toboganes y parte del resort y los jardines


Es una ciudad con muchos jardines, muy amplios.

 

Hay casitas de madera muy bonitas en medio de los jardines, como si se hubieran salvado de la modernidad y de los tiempos que corren, y fueran las guardianas de la atmósfera de tranquilidad y calma que se respira por toda la ciudad.

Jardines de Druskininkai, con espacios abiertos, árboles enormes, adornos de flores por todos los lados.

Casita de madera en uno de las calles de Druskininkai

Casas modernas y bloques que se están construyendo, en contraste con las casitas de madera


Hay carril bici tanto en la ciudad como por los alrededores. Y es una ciudad muy cómoda para pasear y para disfrutar de la naturaleza en ella.

 

Está entre medio de un lago con una fuente en el medio y el río Nemunas, que es el río más grande de Lituania, el padre de todos los ríos. Hay varios barcos que para poder hacer un paseo turístico por él.

Barco en el río Nemunas, preparado para hacer una ruta turística por el río. Se pueden ver los jardines y carriles bici para poder pasear por él.

Lago en medio de la ciudad con el surtidor de agua


También hay monumentos para ver, y en la misma calma y espacios abiertos que toda la ciudad. 

 

Está la iglesia católica, preciosa, en medio de un parque enorme, entero para ella. Y la iglesia ortodoxa pintada de azul, también en medio de otro jardín que la rodea por completo.

 

Hay un castillo de piedra blanca mirando al lago, donde está el museo de la ciudad. También hay otros museos y galerías en la ciudad, y la escultura homenaje a un artista lituano oriundo de Druskininkai, M.K. Ciurlionis, y varias esculturas salpicadas por aquí y por allá.

 

Y leyendo la información nos llamó la atención que incluso hay una granja cercana donde enseñan las técnicas de producción y se puede aprender a ordeñar.

Iglesia católica en medio de un parque en Druskininkai

Iglesia Ortodoxa en Druskininkai


Museo de artista local, Antanas Cesnulis, cercano a Druskininkai

En la oficina de información y turismo nos dijeron que como a 4kms del centro urbano había un museo con esculturas de madera de un artista local, Antanas Cesnulis, y nos fuimos para allá con la bici.

 

Nos perdimos, con la tecnología, el gps del movil, intentando entender las explicaciones que nos daban, preguntando a base de enseñar la propaganda turística, conseguimos llegar. En vez de 4kms hicimos 10kms, pero mereció la pena, nos metimos por un barrio de la ciudad, y fue muy bonito andar por allí, son casitas de madera con huerta, en medio del bosque.

 

Y el museo nos encantó.

Conjunto de la entrada del museo, al pasar se pone en marcha la música que están tocando los músicos

Son un montón de esculturas de madera, y en algunas de ellas hay detectores de presencia que provocan que la estatua haga algo, como cantar o moverse o suena una música. Están colocadas en su casa, al lado del río, haciendo un gran museo al aire libre.

 

Cabe destacar la pared donde se han colocado imágenes de Cristo de la pena, realizados por diferentes artistas lituanos. La vida del hombre, haciendo referencia a la adivinanza de seneca, "por la mañana camina a 4 patas, a mediodía en 2, y por la noche en 3". Y otro mural dónde se representa la familia y aparece el nacimiento, la boda como acontecimiento central y finalmente la muerte. El hombre que levanta una piedra, imágenes de diferentes obras de teatros. Una gran variedad.

Figuras de madera del museo, representando una obra teatral

Edades del hombre representadas en madera, el niño a cuatro patas, el joven en dos llevando el mundo en sus manos y el anciano con bastón y teniéndose que apoyar para avanzar

Celebración de la boda, acontecimiento importante en la vida de una familia

Tuvimos la suerte de coincidir con el autor de todas las obras, le pudimos saludar y muy amablemente posó para nosotros. Nos dió pena no poder hablar con él, el idioma fue una gran obstáculo.

 

Nos acordamos también de otros artistas que conocemos, y desde aquí les honramos y les mandamos mucho ánimo y suerte para seguir adelante, para creer en su arte y brindarla al mundo.

Foto con el artista, Antanas Cesnulis

Otro conjunto de esculturas de madera, este más pequeño y situado en el interior de una sala museo


A la vuelta conseguimos encontrar el camino bueno.

 

Paramos en un pequeño mercado local y compramos mostaza hecha en casa por 1,5€, un queso fresco por 2,5€ unos 100g, nueces partidas a 9€/kg y arándanos secos. El queso está recién prensado y envuelto en una capa de pimentón. Nosotros le pusimos un poco más y picante. Ahora está mucho mejor.

Después de comer nos fuimos de Druskininkai. Nos ha gustado muchísimo. Se respira una gran calma y tranquilidad. Es un sitio para volver.


Coordenadas,

Druskininkai (pernocta) N54º01'10.6"/E023º58'33.1".

 

Parking en el pueblo, cercano al hotel grand spa Lithua. Sitio con movimiento de coches, pero tranquilo, hemos dormido muy bien.

Hemos conducido 100kms


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