78º etapa. Castillo de Rundáles, Castillo Livornio en Baukas, Jelgava, Kuldiga. 13/06/17

Hoy hemos dejado Lituania y pasado a Letonia. Teníamos previsto visitar las ciudades de la costa: Palanga, y Klaipeda, pero decidimos dejarlas, nos apetece el mar báltico más que las ciudades y lo vamos a ver mas adelante.

 

Visitamos el Palacio de Rundale,  y el castillo de Bauska. Posteriormente pasamos por Jelgava, para terminar el día en Kuldiga.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Palacio de Rundale, castillo de Bauska, Jelgava

1. Entrada a Letonia

Casa letona con un montón de madera en la puerta

Decidimos cambiar de ruta, pensábamos ir a las ciudades costeras de Lituania, Palanga y Klaipeda, pero eran muchos kilómetros de desvío para llegar después a Riga, y posiblemente la costa del mar báltico pueda ser parecido, así que las dejamos pendientes y seguimos camino.


Pasamos a Letonia. Las carreteras son algo peores que en Lituania y se ven peores condiciones.

 

En Lituania los pueblos eran casas de madera, aquí los pueblos son parecidos pero parecen un poco más pobres. Cuando son un poco más grandes se ven bloques comunistas, feísimos. Parece menos poblado pero más cultivado, sobre todo de cereal, también habas y guisantes y algo de colza. Parece que hay menos bosques, y nos sorprende que cortan parcelas completas en vez de seleccionar árboles, nos preguntamos si para volver a poner árboles o cereal.

 

La carretera a los pueblos está sin asfaltar. La carretera general pasa cerca y hay un pequeño trozo de tierra hasta el pueblo, a no ser que sean ciudades grandes en los que la carretera sí pasa por el pueblo. Esta es una gran diferencia que notamos con otros países, en especial Rumanía en el que las casas siempre estaban alrededor de las carreteras.

 

Nos han sorprendido los cementerios, los que hemos visto son espacios muy bonitos al lado de bosques.


2. Palacio de Rundale

Vista delantera del palacio de Rundáles

Vamos al palacio de Rundáles. Es uno de los lugares típicos del turismo en Letonia y uno de los monumentos más destacados del arte barroco y rococó.

 

Se construyó en dos fases, se inició en 1736 y tuvo que ser abandonado en 1940 porque su propietario, el duque von Biron, favorito de la emperatriz rusa Anna Ioannovna, fue deportado a Siberia. Cuando recibió el perdón, 22 años más tarde pudo continuar con la obra y terminarlo en 1768.

 

En la I guerra mundial fue utilizado como hospital y cuartel general, y a partir de 1972 se iniciaron los trabajos de restauración.

Recibimiento a la entrada del castillo

La entrada llama mucho la atención e impone un poco, sobretodo a nosotros que no estamos a favor de la caza. Hay un pasillo lleno de cuernos de ciervos, y dos cabezas de ellos nos dieron la bienvenida.

 

El interior es muy bonito, se pueden ver las diferentes salas del palacio, algunas de ellas dedicadas a recepción de invitados, bailes, etc. Actualmente también se utilizan para conciertos y otros eventos similares.

Salón dorado dentro del castillo de Rundales

Techo del salón blanco del palacio de Rundales

Todas las habitaciones tienen decoraciones muy bonitas y delicadas en estilo rococó.

 

Disfrutamos mucho de estar rodeados de tanta belleza. Nos llamó la atención los baños, las estufas en cada habitación que permitían colocar brasas en su interior y calentaban por aire caliente.

Detalle del baño, en la parte de la izquierda están los calentadores y en la de la izquierda el bidé y el asiento del trono, el water.


Vista general del los jardines del palacio

Nos han sorprendido sobre todo los jardines. Están a la moda francesa. Está dividido en parterres y en cada uno tienen motivos diferentes. Hay una colección impresionante de rosas, cada una con su nombre. Es una pena que todavía no hayan florecido, tiene que ser alucinante verlas todas en flor.

 

Es una buena opción para pasear y disfrutar entre tantas flores y dejarse sorprender por los diseños y conjuntos de ellas. En uno de los diseños florales hemos visto eldelweis, la flor de las nieves que en el pirineo están protegidas.

 

El día no acompañó, estaba medio lloviendo y hacía frío, así que después de estar un rato por allí seguimos ruta hacia Baukas, la ciudad cercana.

Caminos a la sombra en los jardines de palacio

Una de las miles de rosas con su nombre

Una de las rosas en flor

Eldelweiss, la flor del pirineo y de las zonas de alta montaña, por supuesto


2. Castillo de la Orden de Livonia en Baukas

Vista del castillo de los caballeros de la orden Livornia en Baukas. Las torres de la derecha están restauradas, la torre de la izquierda, que queda detrás de los árboles, en su estado original sin restaurar.

Se encuentra en un lugar privilegiado entre los ríos Musa y Memele, lo que implicaba un buen lugar de defensa, y actualmente le concede unas vistas impresionantes.

 

El castillo consta de dos partes, las ruinas de un castillo anterior de los caballeros de la orden Livonia construido en el s.XV y un castillo más moderno, construido en el s.XVI y que fue residencia de los duques de Curlandia.

 

Se puede visitar y es curioso ver la integración de los dos castillos. Tiene diferentes habitaciones y estancias con diferentes exposiciones.

 

Se puede subir hasta la torre y disfrutar de las vistas

Interior del patio del castillo con la torre del antiguo castillo

Desde lo alto de la torre, no se ve el paisaje, pero mejor vernos a nosotros, no?

Dentro de las exposiciones del castillo se pueden contemplar una muestra de indumentaria de la época.

 

Nos llamaron la atención los zapatos de tacón y nos reimos mucho con los adornos que utilizaban en partes importantes del vestuario de los hombres.


zapatos de tacón y "cojonera" en la exposición dedicada a la ropa


3. Jelgava

Academia Petrina, edificio barroco que alberga el museo de Arte e Historia.

Después de visitar el castillo, nos dirigimos hacia el este, hacia Kuldiga. En el camino  nos quedaba otra ciudad importante de Letonia, Jelgava. No teníamos intención de entrar, pero como no nos desviábamos entramos a conocerla.

Hombre del paragüas con lluvia

Se encuentra situada en la llanura al lado del río Lielupe, y rodeada por el canal de Jacobo, navegable e importante para el tráfico de madera y trigo.

 

Vimos un barco que hacía excursiones hasta la costa, en Venspils.

 

Y nos encontramos con una estatua muy curiosa al lado de uno de los puentes. Es un hombre con un paragüas y tiene su propia lluvia, es decir, del paragüas está cayendo agua. Así que es como una fuente.

 

Fue casi totalmente destruida en la II Guerra Mundial y reconstruida durante la época de dominación soviética, así que esa es la impresión que da al visitarla. Son calles regulares y anchas y falta un poco de luz y de arreglos.



Iglesia ortodoxa en Jelgava

Campanario de la iglesia de la santísima trinidad, en pleno centro de Jelgava


Por otra parte hay varios edificios interesantes para visitar. Está la torre de la iglesia de la Santísima Trinidad, que es lo único que quedó de la iglesia a la que pertenecía. La acaban de restaurar hace poco y está precioso en blanco. Fue la primera iglesia construida en piedra para una congregación luterana.


Nos ha encantado la iglesia ortodoxa blanca y azul. Hemos entrado y estaban celebrando una misa. Hemos estado un rato disfrutando de los cantos y hemos llegado a la bendición con incienso. Así que hoy, estamos bendecidos.

 

La iglesia fue construida para la mecenas del duque, la zarina Catalina II la grande, Anna Ivavovna.

Otra vista de la iglesia ortodoxa de S. Simeon y Santa Ana

Hay otra iglesia católica dedicada, está dedicada a Santa Ana, y construida en ladrillo y de estilo gótico.

 

Como se puede ver en pocos metros cuadrados existen las tres expresiones de la religión católica, los protestantes, los católicos y los ortodoxos.

Iglesia católica de la Virgen María

Palacio ducal de Jelgava

El palacio ducal fue la residencia de invierno de Ernst Johan Biron, futuro Luis XVIII, el mismo que construyó el palacio de Rundale.

 

Fue construido en el lugar donde antes ocupaba un castillo de la orden Livornia. Se puede visitar la cripta donde hay los sarcófagos de las familias Kettler y Biron, de 1569 a 1791.


Hemos acabado el día en Kuldiga. Dimos un pequeño paseo cuando llegamos y nos ha gustado y sorprendido mucho.

 

Aparcamos en un pequeño espacio junto al río, que encontramos de casualidad, a las afueras de la ciudad. Fue un espacio muy bueno para pernoctar, tranquilo, en medio de árboles, con vistas al río.

 

Había otras dos autocaravanas. En un momento llegaron unos cuantos jóvenes con los coches y música alta pero se fueron pronto.


Coordenadas,

 

Castillo de Rundale, N56º24'51.7"/E024º01'18.4"   
Castillo de Baukas, N56º24'11"/024º10'42"   
Jelgava, lo vemos con la autocaravana
Kuldiga,

           N56º58'13"/E21º58'50", Parking antes del puente, a la entrada de la ciudad
           N56º58'13.79"/E21º58'16.31", Parking en la ciudad, al lado de una iglesia  pernocta: N56º58'28.3"/E021º58'35.8", parking en un jardín, se ve el rio y la ciudad al otro lado. Riesgo de botellon por la noche

 

Hemos conducido 273kms


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