79º etapa. Kuldiga, Ventspils, Usma 14/06/17

Hoy nos hemos levantado en Kuldiga y nos hemos dedicado a visitar esta pequeña ciudad que tiene el encanto de las villas medievales letona,  es como sumergirse en el pasado. Muy interesante.

 

Después nos hemos dirigido a Ventspils, en la costa del mar Báltico y nos hemos divertido mucho buscando las fuentes de flores y las diferentes vacas por toda la ciudad.

 

Para dormir hemos ido a un camping en Usma, al lado de un lago en un parque natural. PRECIOSO.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Kuldiga, Ventspils

1. Kuldiga, cosas que hacer y que ver

Puente de ladrillo en Kuldiga, una de las fotos más representativas de esta pequeña ciudad letona

LLegamos ayer por la tarde y nos dimos un pequeño paseo por la ciudad, nos gustó y nos sorprendió.

 

Intentamos cenar en un restaurante que nos gustó y ofrecían pizzas tradicionales pero a las 8 de la tarde ya estaba cerrado. Son diferentes horarios. Nos salvó de comer la famosa pizza que está en todos los lados, por ahora nos vamos librando.

 

Es como hacer un viaje en el tiempo y volver a la época medieval. Parece un pueblo que podría aparecer en una película del oeste.

 

Mantiene la estructura antigua, con casas de madera, algunas antiguas y viejas, y además es un pueblo muy vital, muy tranquilo, en el que hemos estado muy a gusto.

Cascada sobre el río Ventas a la entrada de Kuldiga

Se entra a través de un puente de ladrillo sobre el río Ventas.

 

Se construyó en 1874, y fue restaurado en el 2008. Está construido de forma que pudieran pasar dos carruajes por él.

 

Desde el se ve la cascada sobre el río. Algunos dicen que es natural, y otros que fue construida artificialmente, pero independientemente de su origen tiene una gran belleza.

 

Está ligada a diversas leyendas y en una pudimos leer que hacía de protección natural ya que los barcos vikingos no la podían atravesar.

 

También dice que los peces la saltan en su viaje para la puesta de los huevos. Y debe ser impresionante ver a los peces saltarla en abril y mayo. En el río es posible bañarse y hay varias zonas recreativas y paseos alrededor.

Pequeño canal que rodea Kuldiga y desemboca en el río Ventas

Cuando se cruza el puente, a mano izquierda está el jardín de la ciudad, un espacio de recreo con abundantes árboles, varias esculturas, etc. Antiguamente estaba el castillo de los caballeros de la orden Livornia.

 

Quedan restos de los túneles que había pero no se pueden visitar. Se han utilizado como bodegas para vinos, y según dice la guía se pueden degustar, pero no vimos dónde ni cómo. Hay también un pequeño canal que discurre por un lado de la ciudad y que desemboca en el río en este punto.

Plaza de Kuldiga, el edificio más oscuro es el ayuntamiento

Hay varios edificios para poder ver, la casa del ayuntamiento, dos iglesias luteranas, la de Santa Catalina y la de Santa Ana, una iglesia ortodoxa, una antigua sinagoga que actualmente es la biblioteca, una casa que fue utilizada como farmacia, llamándose la farmacia del conde.

Iglesia luterana de Santa Catherina

Edificio de la farmacia del conde

Estaban cerradas y no pudimos entrar en ninguna y además lo interesante es pasear por la ciudad e impregnarse de su ambiente.

 

Una de las calles principales es la calle Liepaja, que conecta la plaza del ayuntamiento con la plaza del mercado, y que es dónde se localizan casi todas las tiendas y restaurantes de la ciudad. La mayor parte de las casas son de madera, haciendo un conjunto muy muy bonito.

Vista de la calle Liepaja

Casa de madera en la calle Liepaja, es un restaurante.

Está todo con mucho gusto, hasta los escaparates de las tiendas. Muy sencillos, pero muy bonitos.

 

En la calle también encontramos una pequeña plaza con un quiosko en medio homenaje a una antigua fábrica de cerillas vulcano, que hubo durante mucho tiempo en la ciudad.

 

Al final de la calle, y antes de la plaza del mercado hay una escultura curiosa, es una placa ciruclar que permite unir los tiempos antiguos con los nuevos. La parte que da a la calle es la parte de atrás de un hombre que entra en el espacio, y está en tonos cobrizos. En la otra parte, es el mismo hombre, en este caso saliendo hacia la modernidad.

The environmental object, Teleport en Kuldiga

Imagen de la modernidad de Kuldiga y Letonia, el Swedbank, el banco sueco. Una forma de representar que están en conversaciones para estar unidos a los países escandinavos.

Esculturas de madera dedicadas al amor en Kuldiga

Había una zona con un montón de esculturas de madera, algunas de ellas muy curiosas, como un ratón encima de una bota, y las que más nos gustaron fueron unas cuantas dedicadas al amor. Había varios niños grupos de niños dibujando en diferentes partes de la ciudad.

Un grupo de nios dibujando por las calles de Kuldiga

Nos encontramos, al lado del ayuntamiento un cartel con los valores de la ciudad en letón e inglés, y en el otro lado, los principios de la ciudad, y lo que se siente al ser de aquí.

 

Nos sorprendieron muchísimo. y nos gustó verlos. Nos parecieron muy valientes al ponerlos y presentarlos al mundo. Ojalá sean ciuertos para todo el mundo. Que las bendiciones que promulgan lleguen a todo el mundo.

Y ya a nosotros nos han llegado. Tenemos muchísimo agradecimiento. Perdimos la cartera, bueno, mas bien se me quedó olvidada en un banco en el que la puse para hacer una foto. Cuando nos dimos de cuenta y volvimos a buscarla, allí estaba. ¡¡¡Qué alivio!!!.


Valores de la ciudad de Kuldiga

Y también conseguimos encontrar una tienda donde comprar manguera para llenar de agua la autocaravana, la que llevábamos ya tenía tantos agujeros que era peligroso usarla porque acabábamos regados por completo.

 

Encontramos otra tienda en la que venían vinos y licores, y era outlet. Pudimos comprar balsamo negro de Riga, que es el licor típico de Letonia, una especie de aguardiente de hierbas. Y sorprendentemente compramos vino español, de cariñena, gran reserva por solo 5,50€ la botella. Había muchos otros vinos, pero  muchos de ellos con tapón de rosca, sin corcho.

 

Después de volver a la autocaravana nos fuimos tranquilamente hacia el norte, hacia Ventspils.


2. Ventspils, cosas que hacer y que ver

Puerto de Ventspils con una de las vacas

Seguimos ruta hacia el norte y llegamos a la playa, a Ventspils.

 

Fue uno de los puertos más antiguos y más importantes de Letonia, aunque ahora ha sido desplazado por Liepaja. Y también debe de ser un centro de balnearios importante, aunque no vimos ninguno.

Castillo Livornio en Ventspils

Desde el punto de vista turístico llama porque está el castillo de la orden Livona que ha mantenido su estructura prácticamente inalterada desde el s.XIII.

 

Actualmente es un museo. Lo visitamos y pagamos 3,5€ entre los dos. Nos sorprendió porque esperábamos algo más, además hemos visto otros dos castillos estos días que hace cierto al dicho de las comparaciones son odiosas.


Algunas de las salas del museo del castillo livornio en Ventspils

Edificio del ayuntamiento en la plaza. Al lado está la biblioteca y hay varios restaurantes con terrazas

La ciudad tiene algunos monumentos para visitar, la iglesia de S.Nicolás, ortodoxa, muy bonita por dentro pero que no pudimos visitar, el ayuntamiento, la bilblioteca.

 

La plaza del mercado es donde siempre se ha realizado el mercado. Se venden productos vegetales locales, mucha fresa y algo de cereza, tomates y otras verduras. Compramos tomates, muy ricos, y fresas ya habíamos comprado en Kuldiga. Miramos el pescado pero no nos gustó la pinta. 

 

Hay un carrillón con campanas que tocan una melodía cada hora.

Iglesia ortodoxa de Ventspils

Plaza del mercado por la tarde, cuando se ha quedado tranquila después del movimiento de la mañana. Hay una fuente donde poder coger agua. Al fondo se puede ver el carrillón con las campanas

El casco antiguo son casitas de madera con sus patios, con calles pequeñás y sinuosas, con pavimentos empedrados. Mantiene, al igual que Kuldiga, ese ambiente de otros tiempos.

Una de las casas de madera del casco antiguo

Nos apetecía comer pescado, así que como no vimos nada en el mercado decidimos ir a un restaurante.

En la oficina de turismo nos recomendó varios. El primero en la calle del muelle Ostas 23, pero no nos gustó porque ofrecían hamburguesas, y nos fuimos al segundo, el Kafé Skroderkoos, en la calle Skroderu, al lado del planetario. Nos costó encontrar porque está perdido entre las calles pequeñas del casco antiguo. 

 

El restaurante estaba decorado como una costurería antigua, las mesas se apoyaban en las mesas de las máquinas de coser, tenía miles de pequeños detalles que lo hacían precioso y muy agradable.

 

La comida estaba exquisita. Pedimos ensalada y sopa de salmón de primero y de segundo bacalao y un pescado que parecía rodaballo. Estaba riquísimo, lástima que estaba empanado en queso y eso hacía que la excelente calidad del pescado se perdiera un poco.

 

Los platos eran muy grandes. Nos llenamos y no pudimos pedir postre. El precio bastante bueno, pagamos 20€ por los dos.

Fachada del restaurante donde comimos en Ventspils


Foto del pescado que comimos, y de la terraza del restaurante. Totalmente recomendable

Después de comer tuvimos que arreglar la rueda de mi bici porque se pinchó y de repente me quedé sin aire, fue una sensación extraña, de repente, sin darme cuenta del pinchazo, quedarme parada.

 

Arreglarlo fue fácil, teníamos otra cámara y la cambiamos. La otra estaba pasada.

 

Y ya con la bici nueva nos dedicamos a recorrer la ciudad y a encontrar las fuentes, las esculturas de flores y las diferentes vacas que están salpicadas por las diferentes calles y plazas de la ciudad.

 

Nos divertimos muchísimo. Nos gustó más que andar persiguiendo monumentos de piedra. Y supuso un gran cambio y un bonito respiro al "trabajo" de turismo.

 

Es la ciudad de las flores, las hay por todos los lados, en todos tipos de tiestos.



La vaca de "Donosti" y Josemi que la tiene domesticada. ¡Qué guapos están!

La vaca pastoril, la más floreada de todas, a juego con todos los jardines y flores que hay por toda la ciudad

La fuente Ship Watcher

La vaca de plata delante de una casa preciosa


Bobsleigh Team

Basketball



Duck family

Underwater world


En el descubrimiento fuimos viendo las diferentes casas, las flores por todos los lados, en todo tipo de tiestos. Hay muchos jardines y parques para los niños con columpios y otros juegos para ellos.

 

Vimos las instalaciones olímpicas, donde también encontramos otra vaca, en este caso mirando los resultados de la televisión.

 

Nos pareció una ciudad muy bonita y muy activa, con muchos recursos para la gente.

Playa de Ventspils. Estaba desierta, hacía viento frío a pesar del sol, e incluso para los de aquí estaba frío. El mar estaba bastante fuerte, aunque muy tranquilo para cómo lo podemos conocer en el cantábrico.

Paseamos por el muelle y nos acercamos hasta el faro y hasta la playa de arena, calificada con bandera azul. Fue un bonito paseo. Una pena que hiciera frío para habernos bañado en el mar. La playa invitaba y el sol también, pero el viento hacía que nos agarráramos fuerte a las chaquetas.

Faros de Ventspils, en primera línea está uno verde, al fondo se puede ver otro rojo


A las 8 de la tarde volvimos a la autocaravana. Estuvimos dudando de si quedarnos allí o acercarnos hacia Jurmala en el golfo de Riga. Y al final decidimos esto último. Aquí el mar está más abierto y aunque haga bueno va a estar frío y no nos vamos a poder bañar.

 

Paramos en un camping ACSi en Usma, a 60kms. El camping está genial, al lado de un lago. Muy bonito.

Coordenadas,

 

Kuldiga

 

N56º58'13"/E21º58'50". Parking antes del puente, a la entrada de la ciudad

 

N56º58'13.79"/E21º58'16.31". Parking en la ciudad, al lado de una iglesia

 

pernocta: N56º58'28.3"/E021º58'35.8". parking en un jardín, se ve el rio y la ciudad al otro lado. Riesgo de botellon por la noche

 

Ventspils N57º23'50.60"/E021º34'09.48", parking al lado del mercado de la plaza, muy céntrico. Hay muchos campings gratuitos donde aparcar y pernoctar.


Usma,

pernocta: N57º14'19.4"/E022º10'11.8".

 

Camping cerca de Usma, al lado de un camping. Acepta tarjeta ACSI y pagamos 1,10€ menos, en total 19.90€. Muy bonito. Wifi en recepcion

 

Conducimos 110kms en total


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