85º etapa. Castillo de Turavia, Bunker ruso, Parque de los osos, Cesis, Salacgriva . 20/06/17

Hoy hemos visitado el castillo de Turaida y la cueva de gutgama que están en Sigulda y hemos seguido conociendo el parque del río Gauja.

 

Nos hemos acercdo a Ligatne que hay un bunker ruso de la época de la guerra fría y una reserva donde esperábamos ver animales salvajes, entre ellos osos. Después hemos conocido Cesis, y para dormir hemos dado un salto hasta un espacio cerca de una playa en Salacgriva.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Castillo de Turavia, bunker ruso, Cesis

1. Castillo de Turaida y Cueva de Gutgama

Cueva de Turaida o de Gutgama

Nos hemos levantado en Sigulda, hemos dormido muy bien y tranquilos. Apareció algún coche cuando nos fuimos a dormir pero se fueron enseguida.

Pusimos dirección al castillo de Turaida y paramos en la cueva de Gutgama. Hay un parking a mano derecha y pensamos que había que entrar allí pero podríamos haber parado en la carretera. Fuimos a la oficina de información y turismo y nos dio folletos de la zona. Nos contó que al día siguiente, el 21 de junio, celebraban en el castillo el solsticio de verano. Nos dio pena, pero no podíamos quedarnos dos días por allí.

En la cueva nos encontramos con un músico que tocaba el saxofón. Estaba descansando pero cuando le pedimos que tocara se alegró y nosotros también. Fue un privilegio escucharle mientras veíamos todas las inscripciones en la cueva.

Músico tocando en la entrada de la cueva

Fuimos unos privilegiados de tener la música para nosotros

La cueva de Gutgama es el primer lugar de turismo de Letonia, ya que se han encontrado inscripciones incluso del s.XVII.

 

Se dice que aquí venían los novios a prometerse amor eterno animados por la leyenda de la rosa de Turaida. Dice que había una niña huérfana que fue adoptada por el jardinero del castillo, que al crecer se convirtió en una joven muy bella. Tenía un novio con el que se solía ver en la cueva, pero un día había un soldado en vez de su novio. Ella consiguió que la matara para que su honor quedara limpio. Victor, su novio, la enterró en el jardín del castillo, plantó un árbol y se fue del país.

Inscripciones en la cueva de Gutgama

También cuentan que la cueva toma su nombre de un hombre santo que vivía quí y que usaba el agua del manantial y diferentes hierbas para sanar a la gente.


La cueva es la más profunda que existe en Letonia, a nosotros nos sorprende porque solo tiene unos 5m de profundidad, pero aquí, en un paisaje tan llano, es lo que hay.

Está rodeado de árboles, de bosque, y eso es muy bonito. Hay rutas en bici, caminos para pasear, en los que han construido escaleras de madera para ayudar a subir y bajar las cuestas.

Había puestos de venta para turistas y compramos unas galletas de frutos secos y galletas de jenjibre, que son típicos de la zona.


2. Castillo de Turaida

Castillo de Turaida desde la torre, se puede ver el parque nacional del río Gauja y uno de los meandros del río

Subimos al castillo y pagamos 3€ por aparcar en el parking.

 

Amenazaba lluvia, y al final llovió, y bastante, pero no hacía frío y nos gustó ir bajo la lluvia, sobre todo porque al llegar a la autocaravana nos pudimos cambiar por completo y poner ropa seca.


Lo primero que vimos fue la iglesia de madera. Es del s.XVIII, muy sencilla, muy bonita, y hay muy buena energía también.

 

En el jardín está la tumba de la Rosa de Turaida, bajo un árbol, como habla la leyenda de la cueva de Gutgama que acabábamos de visitar.

Iglesia de madera del castillo de Turavia

Interior de la iglesia de madera en el castillo de Turavia


Después continuamos hacia el castillo, hay diferentes torres y salas que se pueden visitar con diferentes exposiciones y explicaciones. No nos detuvimos demasiado, hay que leer mucho en inglés.

 

El castillo fue construido por los caballeros de la orden de la espada, que después perteneció a la orden de Livornia, una rama de los caballeros teutónicos, en el s.XIII cuando vinieron a esta zona a cristianizar a los paganos.

 

En toda esta zona, los países bálticos y Polonia, nos vamos encontrando con esta historia con los caballeros teutónicos. Aquí nos ayudó a entender un poco más. Nos enteramos que fue el papa Inocencio III quien hizo una bula para organizar cruzadas para cristianizar toda esta zona, y a raiz de entonces se iban creando dos bandos enfrentados, los caballeros y el arzobispado de Riga y ambos iban ganando terreno a los habitantes locales, los paganos.

 

Y ambos bandos han estado luchando entre sí para conseguir el poder y el control de la zona. Una de esas batallas fue cuando consiguieron vencer a los caballeros teutónicos en la batalla en Polonia.

Torre del castillo de Turaida

Vimos un cartel que marcaba las zonas sagradas en la edad media, y era un mapa del camino de santiago.

 

Nos hizo mucha ilusión, claro, es un cartel que hemos visto muchas veces, un cartel que está en Puente la Reina, Navarra, como unión de parte de estos caminos que llevan a Santiago por el camino francés.

Imagen de unos peregrinos a Santiago, el mapa del camino, restos de una concha, etc

fogones del sótano y sistema de distribución de aire caliente

Otro detalle que nos sorprendió es ver que el castillo lo calentaban con aire caliente, tenían fogones en el sotano y sistema de canales que distribuían el aire caliente por las distintas habitaciones.


Escultura de los jardines del castillo de Turaida

Además del castillo hay unos jardines inmensos con diferentes esculturas. Dimos un paseo pero llovía mucho, y nos fuimos a la autocarava.

 

Era un poco pronto pero aprovechamos para comer y descansar un poco. Después fuimos a ver un bunker soviético


3. Bunker soviético de la guerra fría

Centro de rehabilitación de Ligatne, antiguo centro de vacaciones soviético en pleno centro de Letonia

Y llegamos a visitar el bunker soviético y nos metimos en una película de espías. Guauuu, ¡¡¡qué emocionante!!!!

 

Llegamos al centro de rehabilitación de Ligatne, un espacio tapadera de un bunker soviético escondido 9m bajo tierra. Es un poco macabro. Antes, en los 80, era un hotel de vacaciones de lujo para los funcionarios rusos.

 

Por supuesto, la mayor parte que iba al centro no sabía de la existencia del Bunker, solo personal muy elegido.

Sala de recreo dentro del bunker

La aventura comenzó ya al llegar. Tuvimos suerte porque llegamos a las 14.30 y la visita empezaba a las 15h, así que pudimos entrar casi de casualidad.

 

Apareció la guía, Natalie, vestida del ejército y nos juntó al grupo. Había una pareja de americanos, una familia con 2 niños rusos, una pareja de alemanes, otra de polacos, y 3 chicos y una chica de Estonia, y nosotros vascos. Curioso, no?

 

Nos preguntó cómo sabíamos de la existencia del bunker, muchos letones no lo conocen, fue secreto hasta hace poco, y aún en algunas salas no pudimos hacer fotos. Nos explicó que se ha mantenido practicamente igual que como era originalmente, lo convirtieron en museo porque cuando Letonia adquirió la independencia preguntó a los países aliados si les interesaba y dijeron que no y el material ya era obsoleto.

 

Ahora cumple 30 años, y mucha de la tecnología todavía funciona.


Salas dedicadas a la comunicación y organización de información

Había una contraseña para entrar, y era muy simple y muy tonta, toki tiko, o algo así.

La función del bunker era protección a los funcionarios del gobierno en caso de ataque nuclear. Estaba en esa zona porque era un bosque, por tanto era seguro, al revés de las ciudades que podían ser objetivo militar. Esa zona es de arena, por lo tanto se excaba con facilidad, y en un valle que está más protegido de las posibles ondas expansivas de una explosión nuclear, y al lado del río que es otra vía rápida de escape.

 

Está dotada de forma que pueda cubrir todas las necesidades básicas para poder subsistir 3 meses en caso de ataque.

 

Tiene acceso a agua profunda para poder beber agua de buena caliad aunque los ríos estén contaminados, alimentos enlatados, un sistema para obtener oxígeno, y en un bunker aparte, conectado por un pasillo con puertas de seguridad y haciendo una curva generadores de electricidad y un depósito de gasoil. Estaba aparte para evitar que si expotaba pudiera afectar al bunker principal, y el pasillo en curva porque así evita que llegue la onda expansiva.


Computadoras de los 80, y el teléfono con acceso directo a Riga y a Moscu, sin pasar por las centralitas

Vimos las oficinas de comunicaciones, con las operadoras, el teléfono rojo. Tiene conexiones directas de telefono con Riga y Moscú.

 

Si no hay comunicación no hay control, sin control no hay victoria, es una de las frases que aparece encima de una de las puertas.

 

Vimos las oficinas con los equipos de envío de telegramas. Visitamos las oficinas de los ministros, 4 despachos en cada habitacion y allí también dormían, también la del primer ministro, que como decía la guía, en tiempos del comunismo todos eran iguales, y unos más iguales que otros, y por eso eran bastante más grandes y tenían bastantes más comodidades.

 

Hay mascarillas de gas y todo el sistema de protección, que siguen en buen estado y en uso  pesar de los 30 años transcurridos.

Con la mascarilla de gas, en buen estado a pesar de los 30 años transcurridos, y que hay que saber ponerse en menos de 7 segundos

En una de las oficinas había unas revistas y al abrirlas nos encontramos con unos dibujos de personajes españoles, entre ellos Santiago Carrillo. Y también, por supuesto otras revistas de la época y decoración soviética, con un busto de Lenin, banderas, etc.

Caricatura de Santiago Carrillo en una revista soviética que estaba en el bunker

Comedor típico ruso en el bunker soviético

Pasamos por el comedor, con la misma estructura de los comedores de la época, una cocina, con un mostrador al comedor y en el comedor materiales MUY resistentes plato de acero, cuchara de aluminio, vaso de cristal duradero, un poco más que nuestro duralex.

 

Había una foto de una señora rusa pidiendo silencio y la guía nos explicó que tenía dos significados, uno de silencio y el otro de que si hablas alto puede haber un espía en la mesa de al lado. Y otro dibujo con un señor diciendo no a un vaso delicado que lo ofrece una mano con un traje de rayas. Y decía que significaba no a los americanos porque el vaso delicado no es ruso y ese traje solo puede ser americano y por tanto ofrece veneno.


Nos explicó muchas más cosas, algunas no entendimos y otras se nos han olvidado.

 

Cuando terminamos la visita fuimos al comedor del hotel de rehabilitación, había una señora con la misma pinta un poco tétrica del balneario y también se veían personas un poco especiales. Así que nos ayudó a reforzar la sensación de haber estado en una película de espías de la época de la guerra fría.


4. Reserva de los osos

Parque nacional del río Gauja

Salimos del bunker y volvimos a conectar con el calor del sol que hacía en la calle. De ahí fuimos hacia Ligatne que es dónde aparecía una reserva donde se podían ver animales salvajes como osos, alces, linces.

 

Cuando llegamos pagamos 6€ para entrar y dimos un paseo como de una hora. Estaba un poco abandonado, no vimos ningún oso ni otros animales salvo jabalíes, unas ardillas y unos buhos y lechuzas.

Buho en la reserva de Litgane, en el parque de los osos sin osos

En el paseo en la reserva, esperando a ver si aparecen los osos, pero nos dieron plantón, así como los otros animales salvajes

El paseo fue muy bonito, y en un punto hay una torre panorámica, por lo menos de otras 400 escaleras que permite ver todo el parque de desde las copas de los árboles. Fue muy interesante ver los árboles desde arriba y los inmensos bosques que cubren la zona.

Pequeño espacio de río enmedio de los árboles


Una de las casas de madera del pueblo, y las cuevas excavadas en la roca para almacenar alimentos

En el pueblo hay unas cuevas construidas artificialmente en el que se almacenaban alimentos. Las vimos de fuera, muy curiosa la cratividad humana para aprovechar los recursos que le da la naturaleza. Además hay casas de madera muy bonitas.


5. Cesis

Castillo nuevo de Cesis

De ahí seguimos a Cesis, otro de los pueblos del parque nacional. Habíamos leído que es uno de los pueblos más bonitos de Letonia, con calles empedradas y ambiente medieval y nos sorprendió y defraudó porque no encontramos ese ambiente, nos han gustado más otras ciudades como Kuldiga, por ejemplo.

Imagen del castillo viejo de Cesis, se puede visitar, pero llegamos tarde

Vimos los castillos, el viejo, ruinas de un antiguo castillo de los caballeros livornios y el nuevo, que se construyó en vez de reconstruir el anterior y que fue utilizado como residencia.

 

Los jardines del castillo merecen la pena, están alrededor de un lago y son muy bonitos.


Calles de Cesis con la iglesia al fondo, y el guardían portando el candil

Grupo de jóvenes tocando una canción para nosotros

Cuando paseábamos por la plaza apareció de repente un grupo de chavales y cantó una canción con guitarras, bandurrias y otros instrumentos de cuerda.

 

¿Casualidad, o estaba preparado para nosotros? Nos encantó, por supuesto, nos sentimos privilegiados.

 

Podríamos pasar días enteros en este parque, por toda la cantidad de oferta turística que tiene, y rutas andando y en bici. Le llaman la Suiza y ahora entendemos por qué. Naturaleza explénndida y exhuberante, lugares mágicos.


6. Salacgriva

Seguimos camino, hay muchas cosas que todavía queremos ver. Nos sorprendió mucho ver olivos a un lado de la carretera.

 

Decidimos seguir camino y buscar un lugar para domir si fuera posible al lado de la playa. Encontramos una referencia en Salacgriva, una ciudad Letona más al norte, y decidimos dar el salto y ya dejar Letonia, así que esta iba a ser nuestra última noche en este país.

 

Encontramos un lugar fantástico al lado de un espacio deportivo, a 50m de la playa. Vimos atardecer en el mar. Un privilegio.

 

Cada vez está atardeciendo más tarde, y le cuesta más hacerse de noche, vamos subiendo hacia el norte, y acercándonos a la noche más corta.

Atardecer en el mar, en la costa del Golfo de Riga, cerca de la frontera con Estonia


Coordenadas,

Sigulda, dapernocta, N57º09'49.7"/E024º50'46.8",

Parking enorme al lado del telesférico. Gratuito, sin servicios. Tranquilo

 

Castillo de Turavia, N57º11'12.7"/E024º50'45.9", Parking al lado del museo, se paga 3€, y ya habíamos pagado 2,5€ en el parking al lado de la cueva de Gutgama


Bunker soviético, N57º15'19.0"/E025º04'3.8", en el parking del centro de rehabilitación de Ligatne

 

Parque de los osos de Ligatne, sin coordenadas

 

Cesis, sin coordenadas   

 

Salacgriva, N57º46'10.2"/E024º21'06.0". Al lado de la playa, un espacio deportivo a la salida del pueblo. Muy tranquilo, baños cerca y merendero.

 

Hemos conducido 181kms


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