87º etapa. Isla de Saaremaa (Panga pank, molinos Angla, crater de kaali, Kuresaare, Aste). 22/06/17

Hoy, hemos hemos estado visitando y disfrutando de la isla de Saaremaa.

 

Hemos visitado los molinos de viento, el acantilado, y cuando hemos llegado a Kuraasare nos hemos encontrado con una pareja muy especial y ha hecho que nos quedemos una noche más.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos: Isla de Saaremaa

Qué ver y hacer en la isla de Saaremaa

Llegada a la isla

La isla de Saaremaa está al noroeste de Estonia, y en ella la que se respira un ambiente muy especial, aquí hasta el viento va despacio.

 

Se llega en ferry desde Virtsu. Salen cada hora, y dura unos 30min. El coste para la autocaravana ha sido de 14,8€. Es un viaje muy rápido y cómodo. Hay posiblidad de subir al barco donde hay varias tiendas y restaurantes para poder comer algo y butacas para poder disfrutar de la travesía, aunque es tan rápida que ni te enteras.

 

Una vez desembarcados, estamos en la isla de Muhu. En esta isla también hay varios atractivos para disfrutar aunque nosotros, como la mayoría de turistas, nos dirigimos directamente a la isla de Saaremaa.

 

Ambas están conectadas por un dique, que es una carretera con agua a ambos lados, que nos recordaba a Holanda. El agua tiene poca profundidad aquí por lo que crecen plantas acuáticas.

El mar báltico desde la costa, en el dique que une las dos islas Muhu y Saaremaa

1. Atardecer y amanecer

Atardecer en el mar, el sol se mete a las 22.40

Ha sido alucinante el atardecer y el amanacer de hoy. Primer anochecer del verano. Se nota que seguimos hacia el norte y estamos en el solsticio de verano.

 

El sol se ocultó a las 22.40h, pero no desapareció el esplandor en toda la noche. A las 00.00h todavía se veía rojo en el horizonte y a las 2 de la mañana estaba un poco más oscuro pero todavía con los colores del atardecer. A las 4 de la madrugada ya había amanecido otra vez.

 

Para nosotros es alucinante.

Imagen del horizonte a las 12 de la noche. No hay noche, estamos cerca del sol de medianoche.

Nos hemos levantado junto al mar y ha sido un gran  privilegio poder bañarnos, desayunar al sol, disfrutar un rato de una mañana tranquila antes de seguir ruta para visitar la isla.

Espacio donde hemos dormido y pasado la mañana. Un lugar al lado del mar, en el norte de la isla de Saaremaa.


1. Recorrido por la isla de Saaremaa

Cisne en el mar Báltico visto desde un espacio libre de árboles de la carretera

Saaremaa es la mayor isla de Estonia, situada frente a la costa oeste de Estonia y cierra el golfo de Riga. Ha sido una de las partes más ricas de Estonia.

 

Estuvo habitada por vinkingos estonios. Fue uno de los principales focos de resistencia frente a la ocupación por los caballeros de la orden livornia. Y también consiguieron independencia cuando entró el ejército lituano. Sin embargo, fueron vendidos a Dinamarca en 1560 hasta 1645 en que fue cedido a Suecia y en 1721 cedido al Imperio ruso. En las guerras mundiales fue conquistada por Alemania y después fue parte de las repúblicas socialistas soviéticas junto con Estonia.

Vacas pastando

Hemos conducido por las carreteras del norte, al lado del mar, y después hacia la capital. Carreteras de doble sentido, muy buenas, anchas y con muy buen firme.

 

Está llena de bosques, algún cultivo de cereal, y campos de hierba más altos que las vacas que pastan en ellas. De vez en cuando a parece alguna casa tipo caserío, alguna pequeña granja, algún pueblo un poco más grande que ayuda a aumentar ese aire bucólico que se respira.

 

Aquí hasta el viento sopla más despacio, a otro ritmo.

Carretera entre el bosque de Saaremaa

El mar báltico es muy poco profundo al lado de la costa, como en todos los lugares donde hemos estado hasta ahora, por lo que a veces parece un lago. Se pueden ver cisnes y muchas otras aves porque es muy tranquilo, con muy pocas olas, y muy poco o nada salado.


2. Molinos de Angla, Angla tuulikumägi

Molinos de viento de madera del siglo XIX. El de la izquierda, octogonal, es de tipo holandés y sólo se mueve el rotor con las aspas. Es también más robusto.

 

Los otros se mueven desde la base que está montada sobre un montón de piedras.

Una de las atracciones turísticas de la isla son los molinos de viento de Angla. Está dentro del Patrimonio cultural de la Unesco. Hay más molinos desperdigados por la isla, pero aquí han hecho una especie de museo, y han traído molinos de otros sitios y otras maquinarias agrícolas.

 

Están a unos 28kms de dónde estábamos. Veníamos con las coordenadas de GPS que pone en la guía de Estonia, pero nos ha llevado mal. Nos ha metido unos 600m antes, a una pequeña granja. Lo hemos buscado en nuestro amigo San Google y estaban 600 m más adelante. En fin!!!!

Colección de tractores en el museo de los molinos

Hemos pagado 7€ la entrada por los dos. Se pueden ver 5 molinos, 4 cuadrados, sobre una base de piedra sobre la que pueden girar y uno octogonal fijo, en el que solo se mueve el rotor de arriba donde están las aspas.


Son verdaderas obras de ingenieria. Se pueden ver por dentro, la maquinaria, todos los engranajes, las poleas.

 

Hay diferentes paneles explicativos con historias relacionadas.

 

La historia del molinero que le faltaba una mano porque de pequeño se le había congelado a pesar de los guantes y la puso en la harina para calentarla, demasiado cerca de los ejes y se la pilló. Cuentos y recuerdos de los niños que han vivido allí.

 

Cómo tener un molino era de hombres ricos. Y cómo algunos de los molineros iban sisando de los sacos de harina hasta que el saco desaparecía. Cómo había que restaurarlos después de los destrozos del otoño e invierno.

 

Qué pasó en las diferentes guerras, y cómo después de la II Guerra Mundial quedaron destrozados e inservibles.

Arados en el museo de los molinos de Angla

También había una muestra de diferentes maquinarias agrícolas, desde aperos, tractores, maquinarias para limpiar los diferentes cereales, etc. muy interesante.

 

En la tienda hemos comprado pan negro elaborado allí.


3. Acantilados de Panga Park


Acantilado de Panga Park

Como ya hemos dicho la costa del mar báltico es llana, en esta zona hay muy pocas montañas, sin embargo hay una zona con acantilados. La máxima altura son 21,2m.

 

Es una formación rocosa que viene desde Suecia, y tiene tres niveles, una parte que está bajo el mar, la que se ve sobre la superficie y la que está siendo erosionada por el mar.

 

A nosotros nos sorprende, porque venimos de una costa en la que estamos acostumbrados a verlo, pero aquí no.

Reloj de sol y reloj de cuarzo. Los dos marcan la misma hora.

El lugar es un espacio sagrado desde antiguo. Se hacían sacrificios y ofrendas al Dios del mar.

 

Ahora hay un reloj solar que marca las horas, y con la misma exactitud que el reloj con pila de cuarzo. Eran las 13.45h.


3. Cráter del meteorito de Kaali

Cráter del meteorito de Kaali

Otro lugar de interés en Saarema es el crater del meteorito en Kaali.

 

Por estudios del polen se cree que el meteorito cayó hace 400.000 años, y estaba compuesto de 95% de hierro y un 5% de Niquel. El Cráter tiene 110m de diámetro y 22m de profundidad. Hay otros 8 cráteres más pequeños cercanos, pero no los vimos, estaba lloviendo y hacía frío por lo que daban más ganas de seguir viaje que de andar por allí, así que lo dejamos.

 

Había varias tiendas de souvenirs, en una de ellas había productos de artesanía hechos a mano, cosas muy bonitas de lana, ganchillo, bordados. Vendían también algo de comida y compramos pan de Saaremaa, pan negro con semillas, del mismo que ya habíamos probado de los molinos de Angla. Riquísimo.

 

Nos contaron que están haciendo un concurso de recetas caseras de pan y la que ganan la comercializan. Así tienen la de cada añó. También nos dijeron que las patatas son muy buenas aquí.

4. Kuresaare

Imagen del castillo de Kuresaare, las dos torres, y la puerta desde la que se entra desde la ciudad. Alrededor están las murallas y el foso

En Kuresaare está el castillo de los Livornios, uno de los mejores conservados de toda Estonia, y sin duda la atracción que más turistas trae. Es del s.XIV, está dentro de las murallas rodeadas de un foso lleno de agua, y al lado del  mar.

Barcas en el foso del castillo. Se pueden alquilar y pasear por allí

Se puede pasear por el exterior y hay que pagar para entrar en interior (6€ por persona) donde está instalado un museo con muchas dependencias diferentes, desde un apartado de naturaleza, otro de la época comunista, de historia, máscaras.

 

Las exposiciones están muy bien montadas. Estuvimos 2 horas en él y se nos hizo corto, nos quedamos sin ver muchas cosas. Ha sido uno de los museos en los que hemos estado que más nos ha gustado.

Comedor de una casa en el momento del régimen comunista. Parece sacado de la serie "cuentame cómo pasó"

Lenin fue bueno, Stalin fue malo, pero Gorbachov?

esperaremos a saberlo cuando muera

El socialismo es el camino más largo hacia el capitalismo


Carteles en las escaleras del museo en la parte dedicada al tiempo del comunismo

En el castillo también se puede subir a las torres, pasear por las almenas defensivas, ver las vistas del mas báltico desde la altura. Se puede bajar a las bodegas, también parte de las exposiciones. Y hay un espacio, que explicaba eran las habitaciones del obispo desde donde hay un gran agujero a las mazmorras. Impresiona la gran altura que hay.

 

Y cuenta la leyenda que el obispo acudía dos veces al año a ejercer de juez. A los culpables los echaban directamente a la mazmorra donde había leones hambrientos que directamente ejecutaban la pena capital.

 

Ahora, todavía se oye a los leones (hay un detector de presencia que cuando llegas se conecta el sonido de los leones) y al pasar te dan un susto de muerte.


Cuando íbamos a entrar en el castillo nos cruzamos con un chaval que nos dijo algo en español. Nos sorprendimos y comenzamos a hablar con él y resultó ser Claudio de Chile. Está casado con Eva que es originaria de la isla y ahora acaban de ser papas de un niño precioso.

Foto con Claudio

Este ha sido nuestro gran regalo en la isla. Estuvimos charlando un buen rato con él y jugando con su niño.

 

Nos acompañó a ver las danzas tradicionales que se celebraban en el jardín del castillo. Nos parecieron muy curiosas y divertidas. La música es muy alegre y en alguna de las danzas hicieron varios juegos cómicos entre la relación entre hombres y mujeres.

Las danzas tradicionales estonas al fondo, Claudio y su bebé 


Después de pasar un rato con Claudio y Eva, nos dejaron en nuestra casita y nos fuimos a dar un pequeño paseo por la ciudad. El centro estaba justo al lado.

 

Es una ciudad pequeña, sin muchos edificios de atractivo turístico pero las casas y el conjunto nos parecieron muy bonitos y como todo en la isla con un ambiente muy especial.

Uno de los edificios del centro de Kuresaare

Estuvimos tomando una cerveza en uno de los múltiples restaurantes y terrazas que hay. La camarera una de las más profesionales que hemos conocido hasta ahora. El precio europeo, las cervezas a 3€, y pedimos dos tapas de unos 8€ cada una.

Terraza de uno de los restaurantes. Se ve la torre de una iglesia al fondo.

Otra zona muy bonita para visitar es el puerto. Nos fuimos allí a dormir, y nos encontramos con los gigantes. Nos contaron que hay una leyenda sobre ellos, vivían en la isla y la protegían.

Imagen de los gigantes con el puerto al fondo. También se puede ver la autocaravana aparcada

Desde el puerto también se pueden ver las torres del castillo. Tuvimos la suerte de que cayeron unas pocas gotas al atardecer, y tuvimos otro gran regalo: contemplar el arco iris, doble, sobre el castillo, y otro atardecer impresionante, esta vez sobre el interior.

Arco iris sobre el castillo de Kuresaare

Atardecer en Kuresaare


5. Otros lugares de la isla

Otro lugar de interés son los manantiales de Odalastsi, en la parte oeste del país. Nos explicaron que hay geíseres de donde se puede coger agua medicinal.

 

Al final decidimos no ir, ya habíamos vivido suficientes cosas en la isla, y lo dejamos pendiente para otra vez, Cabo norte sigue llamando fuerte.

 

Nos ha gustado mucho la isla, y es un gran destino para poder pasar unos días relajados de vacaciones. También hay varios resorts de balnearios y spas. Posibilidad de recorrerla en bici, y más cosas que seguro iríamos descubriendo.


En el camino vimos muchas granjas pequeñas y mucho silo,
ya que el invierno es muy largo y necesitan mucho alimento para el ganado. Por eso hay mucho campo dedicado a la hierba. También hay poca gente que se dedica a la agricultura y ganadería, la mayoría trabaja en Kurasaare, que tiene un polígono industrial bastante grande. Aunque nos dijo una persona, un irlandés que hablaba portugués, que todo está bastante parado, se vive muy bien pero sin grandes pretensiones.

Coordenadas,

Angla: N58º31'32.4"/E022º42'02.2"

Parking al lado del museo. Se paga entrada al museo. Conducimos 29 kms

 

Panga Park: N58º34'11.0"/E022º17'25.9"

Parking al lado del acantilado, conducimos 37kms

 

Kuresaare:

 

Castillo: N58º14'58.2"/E022º29'02.7"

parking al lado del aparcamiento y a 2 min del centro, hemos conducido 41kms

 

pernocta: N58º14'48.8"/E022º28'20.8" parking al lado del puerto, a 5min del centro

 

En total hemos hecho 109 kms


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