142º etapa. Copenhague, Helsingor. 16/08/2017

Después de dormir bien y descansar de visitar Copenhague, nos dirigimos al Norte, a visitar Helsingør o Elsinor.

 

Esta es la ciudad que se encuentra en la parte más cercana a Suecia, a solo 6kms de su ciudad hermanada Helsingborg, que ya visitamos en Suecia.

 

Aquí se encuentra el castillo de Hamlet.

 


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos. Elsinor

1. Cosas que hacer y ver en Helsingør

Helsingør actualmente es un reclamo turístico principalmente porque está el castillo de Kronborg, que fue donde Shakespeare situó su famosa obra Hamlet, la de ser o no ser. Y en el castillo hacen representaciones de la obra, y muchos de los guías y cuidadores van vestidos en consonancia.

 

Es un castillo renacentista y declarado por la Unesco como patrimonio de la Humanidad.

 

Proviene de una antigua fortaleza que el rey mandó construir para cobrar las tasas de paso a los barcos que navegaban por el canal, lo que supuso una gran entrada de riqueza para las arcas danesas. Los capitanes tenían que declarar el valor de la carga y pagar de acuerdo a ello, pero el rey podía quedarse con la carga si pagaba dicho valor, lo que evitaba que dieran un precio más bajo del real.

 

Y fue reconstruido por Federico II para convertirlo en 1585 en un palacio renacentista único por aspecto y tamaño, de toda Europa. En él se representaron muchas obras de teatro. Sin embargo, se quemó a principios del s.XVII y aunque se ha reconstruido nunca recuperó su antiguo esplendor.

 

Se puede visitar, pero nos quedamos en un paseo por los alrededores, y fuimos a conocer la ciudad.

Castillo de Kronborg dentro de los fosos

Carteles de Hamlet en el castillo

Vista del puerto y de la catedral de Helsingør desde el castillo

Entramos en la catedral y nos gustó mucho. Fue un antiguo monasterio de carmelitas, y la estructura la sigue manteniendo con un espacio de celosías para los o las monjas cerradas.

 

Tiene un barco colgando, como las iglesias de pescadores. Y nos llamaron la atención especialmente los dibujos que hay en las paredes, nos parecieron muy daneses, muy de cuentos de hadas.

 

En la puerta había un cartel de la peregrinación a Santiago, y el santo estaba en uno de las pinturas, junto con el resto de los apóstoles.

 

Fue muy gracioso porque había un ciclo de conciertos de órgano, y justo había uno programado para el 16 de agosto, o sea hoy, y encima tocaba un madrileño Miguel Bernal Ripoll, así que decidimos quedarnos y escuchar el concierto.

 

En el coro se encuentra un gran órgano de estilo barroco, realizado en madera policromada a principios del s.XVII, que según nos explicó después Miguel, el concertista, ha sido muy restaurado y se han reemplazado todos los tubos aunque la caja sigue siendo la original. El nos explicó que es uno de los órganos en los que más a gusto ha tocado. Y además, porque fue utilizado durante mucho tiempo por el compositor de origen alemán Dietrich Buxtehude, que fue uno de los compositores para órgano barroco más importante y que dejó mucha influencia en Juan Sebastián Bach.

Barco colgado en la catedral de Helsingor

Algunos de los dibujos de la catedral


Seguimos caminando por Helsingor, disfrutando de sus calles y plazas. Es una ciudad muy bonita, con algunas casitas de madera muy antiguas, con muchas tiendas que sacan sus productos a la calles como reclamo para compradores, y por supuesto restaurantes y terrazas.

Plaza de Helsingor, con terrazas alrededor. También había un espacio para jugar a una especie de pentanca, donde estaban compitiendo varias mujeres y hombres

Una de las casas de madera con escaparates en la pare inferior

Otra de las calles de Helsingor con terrazas llenas de gente

Otra de las casas, pintada de ocre, el café Chaplin

Al lado del castillo está el puerto de la ciudad, y es otro de los espacios llenos de vida. Allí se encuentra el museo marítimo, constuido en los subterraneos del puerto. Y también el museo de Ciencia y Tecnología, este último tiene un restaurante que da al puerto y mucha gente estaba comiendo algo, o simplemente sentados aprovechando los rayos del sol.

Gente sentados en las sillas que hay al lado del puerto, tomando el sol

Allí en el puerto nos encontramos una estatua similar a la sirenita pero en hombre y en plata.

 

Hemos leído después que se llama Han (él en danés), y es el novio de la sirenita, la parte masculina que ella está esperando. Según leimos tiene incorporado un sistema hidraúlico que le hace pestañear cada hora, no lo vimos.

El novio de la sirenita


Al lado del puerto está un local donde estaban montando una especie de feria de comida para amantes de los puestos callejeros.

 

Nos encontramos con un puesto de comida española y estuvimos hablando con los que lo llevan, un gallego que ha vivido muchos años en Venezuela y un canario. Nos contaron que abrían ese viernes así que estaban de preparativos. Nos quedamos con pena de probar la tortilla de patatas.

 

Además había puestos de muchos otros países como Méjico, India, etc.

Entrada al local de comidas callejeras

Mesas preparadas con ganas de recibir a los comensales


Puesto de comida española


Otra de las cosas importantes, importantísimas, que hicimos en Helsingor fue cortarnos el pelo. Yo llevaba desde antes del viaje sin pasar por la peluquería, así que mi pelo lo necesitaba urgente, y Josemi también lo llevaba bastante largo.

 

Encontramos una peluquería y preguntamos si tenían tiempo para cortarnos. Nos dijeron que sí, y allí nos quedamos. Y salimos  muy contentos. Las peluqueras eran majísimas, y especialmente la que nos cortó, además de guapísima y con estilazo.

 

Nos quedamos tan encantados que ni se nos ocurrió coger los datos de la peluquería ni hacernos una foto con las peluqueras. Sí nos la hicimos nosotros.

Recién salidos de la peluquería, nosotros quedamos muy contentos, vosotros podéis opinar, pero si no estais de acuerdo, no nos lo digáis.


A la mañana, antes de dejar Helsingor, nos acercamos con la autocaravana para visitar el castillo de Marienlist. Está cerrado por lo que no pudimos entrar. Tiene unos pequeños jardines en la parte delantera, sin demasiado interés

Castillo de Marienlist en Helsinor

Como ya hemos dicho nos quedamos a dormir en Helsingor, en principio habíamos pensado visitarla en un par de horas e irnos, pero entre una cosa y otra, la peluquería y el concierto, decidimos tomarnoslo con tranquilidad.

 

Aparcamos en un parking en el puerto, en el primero hay que pagar, pero al fondo está específico para autocaravanas, es gratuito y tiene agua. Parecía que también electricidad pero nadie estaba conectado y tampoco lo probamos. Además hay servicios cercanos. Todo un lujo.

 

Allí nos encontramos con otra autocaravana con matrícula E, y estuvimos hablando con ellos, Carles y Olga de Barcelona, que viajaban con sus hijos y con sus perros. Como ellos mismos decían 6 en la autocaravana.

 

Nos dieron muchas pistas para viajar por Dinamarca y también por Alemania. Desde aquí les mandamos muchos saludos y mucha suerte con su viaje, y en su vida.


Coordenadas en Helsingor

N56º02'31.2"/E012º36'58.2",

parking gratuito en el puerto. Al llegar hay un parking de pago, pero mas al fondo otro gratuito. Tiene electricidad aunque nadie esta conectado y agua. También tiene servicios

 

Hemos conducido 79 kms en total


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