150º etapa. Ringkøbing, Faro Lyngvig, Ribe, playa de lakolk (Rømø). 23/08/2017

Hemos dormido en un lugar muy especial, en el fiordo de Ringkoping, un lugar ideal para el windsurf y también para las aves, vimos gansos por la noche.

 

Hemos bajado por la costa oeste, viendo el paisaje de dunas, hemos parado en el faro de Lyngvig, y hemos llegado a Ribe, una ciudad medieval preciosa y destino obligado en Dinamarca.

 

Para dormir hemos ido a la isla de Rømø, en la playa más al oeste, en Lakolk.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos. Ribe

1. Ringkøping

Para ser exactos, no hemos estado en Rinkoping, sino en un espacio en el fiordo. Es un área para autocaravanas gratuita, y había muchísimas autocaravanas alemanas, la mayor parte de ellas con gente que estaba haciendo windsurf en la playa al día siguiente.

 

Es un espacio ideal para el windsurf, tiene muy poca profundidad lo que les permite ponerse en la tabla directamente en el agua, y hace mucho viento.

 

Estuvimos un rato disfrutando viéndoles cómo se movían por el agua, y las piruetas que hacían. Nos llamó la atención un señor muy mayor, encogido en la tierra, que se movía con la agilidad de un pez en el agua; y una chica que quería empezar pero no fue capaz de ello. Para nosotros lo tenía muy complicado porque el viento le hacía volar sin llegar a tocar el agua.

 

Además ha sido un lugar muy especial, ya que por la noche también vimos gansos. Nos íbamos a levantar por la mañana, pero pudo más la pereza y las sábanas se nos quedaron pegadas.

 

También nos llamó la atención que había una pequeña estación para las bicis, con una bomba de aire y unas herramientas al alcance de quien las necesitara. Nos encanta. En nuestra tierra eso ya es imposible, desaparecerían a la primera de cambio.

Area de autocaravanas donde pernoctamos, está la foto un poco oscura pero era por la mañana.

Velas de Windsurf al viento

Mas velas de windsurf

2. Faro Lyngvig

Hemos seguido bajando Dinamarca por el oeste, siguiendo el fiordo de Ringkoping, por una especie de lengua de tierra que se ve a la izquierda.

 

Hemos parado en el faro de Lyngvig y nos hemos enterado de la historia de la región.

 

Es una zona arenosa, con muy poca profundidad, como ya hemos visto en el lugar donde hemos dormido. Y está sujeta a cambios de paisaje debidos a los vientos y tormentas de arena. Como ya hemos contado, toda la costa oeste de Dinamarca es una zona de dunas. Han conseguido estabilizarlas gracias a sembrar hierba adaptada a vivir en la arena. Esta hierba hace de parapeto, lo que provoca que la arena se pare donde está ella. Y cuando es cubierta por ella, se divide, por lo que se hace más grande. Sus raices van fijando la arena, y además permite que otras plantas puedan crecer.

 

Y lo han hecho muy bien, ya que no se ve arena suelta, sino brezo, que ahora estaba en flor dando un tono morado precioso, y vegetación.

 

El faro lo construyeron a principios del s.XX debido a que embarrancó un barco en la costa y muchos otros habían tenido problemas. Fue uno de los últimos que se han construido.

 

Tiene muchas historias que contar, desde la de los fareros que han estado al tanto, que al principio tenían que manejarlo manualmente, hasta que se automatizó en 1965, con la jubilación del último. Vivían en casas cercanas al foro,  junto con sus familias, y para sobrevivir cazaban, pescaban y cultivaban alguna hortaliza como berzas. También hay historias relacionadas con la II Guerra Mundial como que los alemanes obligaron a que todos los faros estuvieran apagados.

 

Fue muy interesante subir hasta arriba. El faro tiene una escalera de caracol pintada en azul y rojo. Y desde arriba se ve toda la zona, el mar, las dunas, los caminos en la arena, el morado del brezo y el verde de la vegetación, las casitas medio escondidas detrás de los árboles, la lente.

Faro de Lyngvig desde la parte de abajo, en el pequeño museo y restaurante

Escalera de caracol de subida al faro

Vista desde la parte superior del faro

3. Ribe

Después de parar en el faro y hacernos una idea de la costa oeste de Dinamarca seguimos hasta Ribe, una pequeña ciudad del suroeste de Jutlandia y una de las ciudades más antiguas de Dinamarca, fundada en el s. VIII.

 

Es una ciudad que merece muchísimo la pena visitar.

 

Lo primero que destacan son las casas de madera. Tiene alrededor de 100 que están protegidas, pero en todo el pueblo hay casas super bonitas, no solo en las calles principales. Todo está muy cuidado.

Casas de madera en Ribe

Otras de las casas antiguas, al lado de la plaza

Posando delante de una de las casas de una de las calles laterales

Otra calle de las que no son tan visitadas por los turistas

A pesar de que no son de las casas mas antiguas, un ejemplo de que el pueblo está cuidado en todas sus esquinas


Está en una zona de marismas, y está cruzada por varios canales. En el primero hay una rueda de molino de madera, en funcionamiento. Además tienen un pequeño puerto con varios barcos, uno de ellos réplica de uno de madera, especial para esta zona de poca profundidad, pero que también puede recorrer largas distancias y llegar hasta Noruega o Suecia.

Zona del puerto, el barco de madera es la réplica de los que se han usado tradicionalmente en la zona. Además vimos una foto de 2012 y otra de principios del s.XX y la única diferencia además de la ropa de la gente, y el color de la foto era el banco que no estaba en la foto antigua.


Otra zona a destacar es la plaza, donde se encuentra la catedral de Ribe y varias otros edificios ilustres de la ciudad, ahora convertidos en hoteles.

Plaza de Ribe con los edificios al lado de la catedral

Otro edificio en la plaza


Diferentes vistas de la catedral

Barco que se encuentra colgado en el interior de la catedral

Organo de la catedral


Además de la catedral y los edificios colindantes, existen varios museos como la iglesia y monasterio de Santa Catalina, el museo de arte y el museo vikingo.

Museo vikingo con la escultura El diente del Tiempo, modelada en el diente de un  mamut que fue encontrado en el mar de Wadden.


Otro atractivo turístico de la ciudad es el sereno. Sale vestido con su flamante uniforme de antaño, su farola, su pincho para espantar ladrones y las llaves de la ciudad, y se lleva a todos los turistas detrás, contándoles historias de la ciudad y cantando alguna canción tradicional, en danés y en inglés.

 

Un hombre muy peculiar, muy interesante. Estuvimos un rato escuchándole pero el idioma volvió a ser una barrera, así que nos fuimos y seguimos viaje hacia el sur. Y nos dirigimos a la isla de Rømø.

El sereno de la ciudad, mientras espera a que lleguen todos los turistas para seguir con sus historias


Y antes de seguir hacia Rømø, os dejamos otra vista de Ribe. Nos llamaron la atención las puertas, y os dejamos aqui algunas de las que vimos y fotografiamos.



Diferentes puertas de algunas de las casas de Ribe


En nuestro viaje llegamos a la isla de Rømø, un poco más al sur y al oeste, hasta la playa más al oeste. Teníamos la referencia para dormir en la playa, pero fue como una película de terror.

 

Llegamos cuando estaba anocheciendo y se veía la arena moverse por el viento. Nos impresionó entrar en la arena, pero ya nos habían avisado de que se podía pisar y veíamos coches por todos lados. Con precaución llegamos hasta una autocaravana que ya estaba aparcada y nos dispusimos a cenar y a dormir allí. De repente nos dimos de cuenta que nos habíamos quedado solos, pero seguían pasando coches arriba y abajo, no sabíamos muy bien de donde. El ruido del viento era muy fuerte y nos sentimos totalmente desprotegidos, así que decidimos irnos a un espacio que habíamos visto cerca de la carretera a unos 2kms de allí.

 

Hemos dormido mucho más tranquilos y sin ruido. La carretera es muy tranquila. Además hay wc, que están muy limpios y cuidados.


Coordenadas:

Rinkoping (pernocta) N56º06'21.96"/E008º10'11.85".
espacio gratuito al lado del fiordo, wc y duchas con agua fría, una estacion de arreglo de bicicletas. Zona para hacer windsurf. Muchas autocaravanas alemanas.

Lyngvig  Fyr, sin coordenadas

     
Ribe, N55º19'56.727E008º46'09.3"   


Playa Laktol, N55º08'44.9"/E008º28'42.9", parking cercano a la playa, gratuito, en un espacio de la carretera protegido por árboles. Tranquilo para dormir, con WC

 

Nos hemos desplazado 175kms en total


Escribir comentario

Comentarios: 0