152º etapa. Schleswig, Lübeck. 26/08/2017

Hoy hemos cogido las bicis y nos hemos ido a visitar Schleswig que está justo al otro lado del canal, a unos 4kms por la carretera.

 

Hemos comido en el camping y hemos salido hacia Lübeck, una importante ciudad hanseática. Es una ciudad impresionante, preciosa, cálida. Además hemos tenido un encuentro muy especial. Hemos conocido a Mónica y su hijo Oihan, y a Eva María. Y seguiremos el contacto, seguro.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos. Schleswig, Lübeck

1. Schleswig, qué hacer y ver

Schleswig es una ciudad que ya tuvo una gran importancia en la época de los vikingos, debido a su situación estratégica al final del fiordo de Schlei, que es una entrada del mar Báltico.

 

Existen referencias desde el año 804, por lo que es una de las ciudades más antiguas de la Europa del Norte. Tiene unos 30.000 habitantes.

 

Cuando se mira el fiordo, hay dos edificios principales, que se reflejan en él y que marcan el paisaje de la ciudad. Por una lado está el edificio medieval más representativo de la ciudad, la Catedral de S. Petri, con estilos desde el románico, pasando por el gótico, renacentista y barroco. Y por otro lado una torre moderna, pero que desde lejos también parece un santuario.

Catedral de S. Petri al fondo, con las torres reflejándose en el fiordo. La señora se está tapando (o destapando).

Una vez pasada la vista de la catedral, al mirar para atrás se ve el culo de la señora, y el reflejo del edificio moderno. ¿Querrá decir algo más?

El interior de la catedral también es muy bonito y muy delicado, Tiene los arcos góticos pintados con detalles vegetales. Hay un barco colgado, como en las iglesias marineras, y el órgano también es impresionante.

 

Se podía subir a la torre por una escalera de caracol con 280 escaleras. Mereció la pena por las vistas que se divisan desde allí. Al bajar fue un mareo tanta vuelta.

Barco en la catedral de S. Petri

Organo de la catedral de S. Petri

Escalera del púltpito


Vistas de las torres de la catedral desde la torre mayor

Cerca de la catedral hay una pequeña plaza donde está el ayuntamiento. También allí hay varios antiguos conventos y una antigua farmacia que este año cumpliría 500 años y que ahora es una tienda de artesanía y de souvenirs.

 

De allí se llega al puerto, donde hay un espacio para aparcar autocaravanas, y más restaurantes.

 

Siguiendo más adelante hay un antiguo pueblecito de pescadores, Holm, con casas muy bonitas. Están alrededor de una iglesia que queda en el medio con las casas en círculo alrededor.

Iglesia del barrio de pescadores

Casitas del barrio de pescadores, haciendo un círculo alrededor de la iglesia y del cementerio que está detrás

Otras casitas y uno de los habitantes barriendo las hojas de las flores, se ofreció a explicarnos sobre el barrio, pero no hablamos alemán.

Pequeño puerto que está detrás de las casitas, se ven los aparejos de los pescadores

El castillo de Gottorf, es otro de los edificios característicos de la ciudad. Fue un gran palacio, residencia de los gobernantes locales. Se construyó en el s. XVI.

 

Actualmente es sede del museo de historia y está rodeado de unos grandes jardines donde había una exposición de esculturas. Por la parte de atrás, como a 500m se podía acceder a los jardines barrocos, pero se nos hacía un poco tarde y no fuimos.

Patio interior del castillo de Gottorf, la parte de piedra es la más antigua


Unas de las esculturas de los jardines de palacio, sacamos a la chica, y también al chico. Ambos desnudos, ella más pudorosa

Cuando llegamos al camping nos encontramos con la señal que aparece en la foto de la izquierda.

 

CAMINO DE SANTIAGO.



2. Lübeck

Después de comer nos fuimos hacia Lübeck. Dimos otro pequeño salto hacia el sur. Habíamos pensado visitar Kiel, que es otra ciudad de esta región que la ponen como interesante para visitar pero decidimos saltárnosla y llegar directamente a Lübeck para comprobar que es una ciudad preciosa, y que realmente merece una visita.

 

Lübeck tiene unos 220.000 habitantes y ha sido la capital la liga hanseática, siendo conocida como la reina de la Hansa, o la ciudad de las siete torres.

 

Nos apetecía mucho conocerla ya que nos hemos encontrado con la liga hanseática muchas veces en este viaje.

 

Fue una federación comercial y defensiva de ciudades del norte de Alemania y de comunidades de comerciantes alemanes en toda Europa que logró grandes ventajas y privilegios para el comercio. Así hay ciudades que pertenecieron a la liga hanseática en Rumanía, Polonia, los países Bálticos. Y muchos gobiernos también actuaron para controlar el poder de esta liga. Así que está muy relacionada con la historia de Europa.

 

Lübeck era su centro y origen, ya que permitía a los comerciantes tener contactos tanto con las ciudades del este como del oeste de Europa. Después se alió con Hamburgo y pasaron a controlar todo el comercio del salado y conservación de alimentos.

 

Esta historia ha configurado su estructura. La parte antigua está situada en una isla entre los ríos Trave y Wakenitz. Está declarada por la Unesco como Patimonio de la Humanidad.

 

Es una ciudad coqueta, pequeña, con un montón de iglesias con las que te vas encontrando conforme se pasea por la ciudad, cuyas torres apuntan al cielo. Hay también pequeñas callejuelas con mucho encanto. El casco antiguo es pequeño, por lo que se puede recorrer a pie, y bien merece la pena par captar esa magia especial que se respira.

 

Uno de los ríos de Lübeck con una de las torres dibujada al fondo

Una de las iglesias de gótico de ladrillo

Otra iglesia vista desde la calle principal

Otras torres de la ciudad, mezcladas con edificios más modernos

Otro de los edificios que llama la atención es el ayuntamiento.

 

Es un edificio magnífico construido en ladrillos, utilizando ladrillos negros como decoración, y como una forma de para demostrar la riqueza de la ciudad. Está situado sobre una galería porticada, y tiene un antecuerpo en arenisca. Sorprenden los agujeros que hay en la fachada, construidos para que pase el viento.

Parte interior del ayuntamiento

Detalle de un mirador del Ayuntamiento

LLegamos a la catedral, pero ya estaba cerrada. Sin embargo sí que pudimos saludar al diablillo simpático que está en uno de los bancos de la fachada. Allí pedimos que nos hicieran una foto a una mujer que le oímos hablar en catalán.

 

Resultó que tenemos mucho en común. Ella es farmaceútica también y se dedica a la medicina antroposófica, que es el tipo de medicina con el que he estado trabajando en Zuhaizpe. Y encima, para más coincidencia, es alumna de Karmelo Bizkarra.

 

Desde aquí le mandamos muchos saludos y mucha suerte, a ella, a su hijo Oihan, un chico muy especial, y a Eva Maria, una señora con una gran paz alrededor y también maestra de antroposofía.

 

Esperamos seguir manteniendo y enriqueciendo este contacto.

El diablillo de la ciudad, junto con Eva María, Oihan y Mónica. Un gran encuentro

Otro de los edificios característicos de Lübeck y símbolo de la misma es la puerta de Holstentor. Fue parte del sistema defensivo de la ciudad, pero sobretodo símbolo de la riqueza de la misma.

 

En la entrada está escrito la inscripción “CONCORDIA DOMI FORIS PAX” que significa algo así como armonía dentro, paz en el exterior.

 

Es un lugar precioso para fotografiar, y como no, para hacerse el reportaje de bodas.

Parte delantera de la puerta de Holstentor, la que da a la ciudad

Foto de bodas con la puerta de Hosltentor detrás y otra de las torres de Lübeck.

Las torres de Holstentor también tienen una cierta inclinación, como la de la Torre de Pisa, aunque no es tan apreciable debido a que son más bajas.

 

Al lado de la torre hay unas casas muy antiguas, que son los antiguos almacenes de sal. El control del comercio de la sal, como ya hemos comentado, les trajo muchos beneficios ya que ello les permitía controlar la producción y mercado de alimentos

Antiguos almacenes de sal al lado de la puerta de Holstentor y del canal

Lübeck no es solo una ciudad medieval para visitar. Es una ciudad moderna, muy comercial y con mucha actividad cultural.

 

Una de las calles comerciales está al lado del ayuntamiento. Además es famosa por el mazapán, pero nos enteramos después, así que no lo probamos.

 

LLegamos la noche de los museos y había celebraciones en cada uno de ellos. Al lado de la casa museo de los padres de Mann había una especie de monólogos de teatro. La gente se reía mucho. Nosotros nos quedamos con pena por no entender.

 

Para quitar la pena compramos unos boniatos fritos y verdura en tempura en un puesto de comida callejera ecológica bio que estaba al lado, junto con una cerveza buenísima. Pagamos 10€ por todo, no está mal, no?

Alrededor de los monólogos, en la celebración de la noche de los museos

Después de pasear por Lübeck, cuando se estaba haciendo de noche y ya estaban cerrando todo nos volvimos con las bicis a la autocaravana. Habíamos aparcado en un espacio cercano al centro, ideal para visitar la ciudad, pero nos pareció muy ruidoso para la noche, así que nos fuimos a otro que estaba al lado de un bosque.

 

Cuando llegamos estaba realmente al lado del bosque, era muy bonito, pero también al lado de la carretera. Y en Alemania hay circulación y ruido por todas partes y a todas horas.

 

Así que tuvimos que dormir con los tapones puestos.


Coordenadas:

 

Schleswig, (pernocta). N54º30'03.1"/E009º34'14.9". Camping, hemos pagado 24€ por estancia y duchas


Lubeck, N53º52'20.99"/E10º41'53.51",

estacionamiento al lado de un puerto, a 2min en bici del centro ciudad


Lubeck, (pernocta). N53º52'23.16"/E10º45'20.87",

Estacionamiento al lado de un pequeño bosque, pero al lado de la carretera. Muy ruidoso

 

Hemos conducido 134kms en total


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