160º etapa. Camino a la Selva Negra (Worms, Speyer, Rasttad). 3/09/2017

Después de visitar el Rin romántico y de comprar vino en Hahnheim, volvemos a cambiar de zona, nos vamos a la Selva Negra.

 

La etapa de hoy es una etapa de transición pero en vez de hacer sólo kilómetros paramos en dos lugares muy interesantes.

 

En primer lugar en Worms, la ciudad de los nibelungos, con una sinagoga y una gran catedral. Y nos encontramos con que son fiestas.

 

Y en Speyer, la ciudad de la iglesia memorial de los protestantes, donde nació la reforma.

 

Por último vamos a dormir a Rastatt, ya en el inicio de la Selva Negra, muy cerca de Baden-Baden.


Si quieres ver más fotos, están colgadas en la página de facebook disfruta del viaje, en los álbunes de fotos. Worms, Speyer, Rastatt

En esta etapa dejamos el Rin y sus viñedos y cambiamos de zona de Alemania. Pasamos por una zona muy llana, con muchos campos de regadíos. Se ven muchos campos con maiz, pero también patatas, remolacha, puerros, cebollas, espárragos. También es otra zona vinícola, la de Rheinhessen.

 

Ya les gustarían estas tierras a muchos de los agricultores que conocemos. Cómo disfrutarían.

Viñedos de la zona cercana al Rin

Tractor sacando cebollas

1. Worms

Worms es una ciudad Alemana de la región palatino-renana. Tiene unos 85.000 habitantes y se disputa ser la ciudad más antigua de Alemania. 

 

Aunque eso también nos hemos dado de cuenta, en toda la información turística se están comparando, los más altos, los más antiguos, los más...... ¿tendrá algo que ver con el caracter?

Río Rin a su paso por Worms, hay una estatua de un rey tirando el tesoro de los nibelungos al río

Worms es famoso por su catedral del s.XII y todo el complejo que ocupa, que es impresionante.

 

Jugó un papel importante en la historia de la iglesia, ya que Lutero fue condenado a destierro en esta ciudad.

Maqueta de la catedral de Worms


Diferentes vistas de la catedral de Worms


Interior de la catedral de Worms

Interior de la catedral de Worms


Además de la catedral, y la parte cristiana, esta ciudad tuvo una importante comunidad judia que fue destruida en la II Guerra Mundial, aunque actualmente queda un pequeño barrio judio y la sinagoga. También leímos que el cementerio judío se salvó de la destrucción y es el más antiguo de Alemania, pero no lo encontramos.

 

Conseguimos entrar en la sinagoga. Es la primera sinagoga que hemos encontrado abierta, aparte de la "sinagoga católica de Budapest".

 

Están haciendo un gran trabajo de búsqueda de información de todos los judíos que vivían en la ciudad para poder identificar a todas las víctimas y encontrar a aquellos que lograron sobrevivir.

Calle del barrio judío en Worms


Interior de la sinagoga. Para entrar los hombres tienen que ponerse el típico gorrito judío


Además Worms tiene otros edificios y otras zonas de interés. Hay una plaza con un gran monolito que no pudimos identificar de qué era. Y muchos jardines llenos de flores, como en muchas ciudades alemanas.

 

Y vimos un mitín en la plaza del ayuntamiento. En Alemania están en campaña electoral y hay fotografías con los candidatos por todas las esquinas.

Jardines con flores camino de la catedral

Plaza con monolito en el centro de Worms

Mitín político con el ayuntamiento al fondo


Pero lo que hace más famoso a Worms es la historia de los NIbelungos, ya que la mayor parte de la trama de esta saga transcurre en esta ciudad. De aquí comenzó su andadura el mítico dragón de Sigfrido, y es donde está escondido el tesoro.

 

En la ciudad se pueden ver referencia a ellos por todos los lados. Desde los nombres de calles y plazas, en imágenes y fuentes, en la torre de la muralla.

Fuente en la plaza con la leyenda de los Nibelungos

Torre de la muralla de Worms.

Y nosotros tuvimos una gran sorpresa cuando llegamos. Nos encontramos con que estaban celebrando las fiestas de la ciudad.

 

Al lado de la zona para autocaravanas estaban las barracas y la feria, como en todas las ciudades que conocemos. Con las típicas atracciones, como la noria, las diferentes atracciones de vértigo, las que son para los niños como el tren txu-txu o la bruja.

 

Nos llamó la atención también ver las atracciones que encontramos en España, cantadas en alemán, como la de las carreras de camellos.

Entrada a la zona de la feria y las barracas

La zona de las barracas, muy igual a la de las ciudades cercanas que conocemos.

En las barracas estuvimos viendo gente, mucha gente joven, muchas familias con niños, y también mucha inmigración. Todo estaba muy animado, e iban llegando más y más coches conforme iba avanzando la tarde.

 

Comimos una salchicha alemana con mostaza, muy rica. Y compramos un pan de esos que forman un ocho, pero no nos gustó, encima nos pareció carísimo, 4€ cada uno.

Grupo de música con la reina de la fiesta y los jóvenes por detrás

Dentro de la fiesta también debía haber una ceremonia relacionada con los nibelungos, en que los jóvenes tenían que luchar entre ellos, o algo parecido. No nos enteramos.

 

Pero sí nos encontramos con una banda de música, con muchísima percusión que iba acompañada de la reina de la fiesta (nos imaginamos) y muchos jóvenes vestidos con diferentes colores y pañuelo en el cuello y faja en la cintura. Algunos de ellos iban de blanco con pañuelo y faja roja. Parecían salidos de Sanfermines.

 

Coincidir con esta fiesta nos hizo darnos de cuenta, una vez más, de que quizá no somos tan diferentes como pensamos. Esta fiesta no nos hubiera extrañado nada encontrárnosla en cualquier pueblo de España, y sí decimos España porque podría estar tanto en Navarra, País Vasco, pero también en Valencia o Murcia.

Jóvenes preparados para la lucha contra el dragón


Decidimos seguir adelante y dejar la fiesta atrás. No encontramos la ceremonia de los jóvenes con los pañuelos y fajas y el resto ya lo conocemos, así que fuimos a la autocaravana y nos dimos de cuenta de que cada vez había más coches.

 

Habíamos aparcado en el área de autocaravanas, y no habíamos podido pagar porque otra vez no llevábamos dinero. Tuvimos suerte de que nadie nos dijo nada.

 

Allí había una autocaravana con dos personas en silla de ruedas. Y ellos sí que nos llamaron la atención. Qué valentía la suya, nos admiran. Salir a la calle, seguir su vida a pesar de su minusvalía.

 

Y nos hizo preguntarnos cual es la nuestra, y si a nosotros nos impide avanzar.

2. Speyer, qué ver y hacer

Seguimos adelante y paramos en Speyer.

 

En esta ciudad tuvo lugar el inicio de la iglesia luterana y la separación de la iglesia católica romana.

 

El 19 de abril de ese año 6 reyes y 14 ciudades libres levantaron una protesta contra la resolución de la iglesia católica romana contra Lutero. Este hecho significó el cisma religioso y el motivo por el cual se les llama protestantes.

 

Esta iglesia quiere memorar ese hecho. Está en el medio de una plaza y se le puede ver de todos los lados. Tiene una torre altísima.

 

Nos llamó la atención que está justo al lado de otra iglesia católica. Y esto hemos visto en Alemania, hay iglesia católica y protestante en casi todas las ciudades.

La torres de la iglesia católica a la izquierda y de la iglesia protestante a la derecha


Vista de la iglesia memorial de los protestantes en Speyer. La joya de el estilo neo-gótico

El interior de la iglesia es precioso. El techo con los nervios haciendo una bóveda. Tiene vidrieras de colores preciosas en las paredes.

 

Es impresionante.

Bóveda frontal de la iglesia protestante

Figura de Lutero y de los reyes y escudos de las ciudades libres que le acompañaron en el inicio de la iglesia luterana.


3. Rastatt

Después de visitar las iglesias de Speyer seguimos camino hacia nuestra última parada, Rastatt, ya en el inicio de la Selva Negra.

 

Es una ciudad de unos 47.000 habitantes, a orillas del río Murg antes de su desembocadura en el Rin. Es famosa porque tiene el castillo de Rastatt y sus jardines.

Fachada principal del castillo de Rastatt

Cuando llegamos nos encontramos que aquí también estaban de fiesta, y que había habido puestos de comida y bebida en la plaza pero ya estaban recogiendo todo. Nos quedamos con mucha pena de no haber llegado antes, pero no tenía que ser.

 

Habíamos pasado mucho rato en el área de autocaravanas intentando conseguir una moneda para engancharnos a la electricidad y poder llenar de agua, pero había que cogerlas en las piscinas y estaban cerradas.

 

Fue muy curioso porque un señor alemán que estaba con una autocaravana fue el que estaba preocupadísimo de cómo íbamos a pagar y dónde. Al principio pensamos que era por él, pero luego nos dimos de cuenta que era por nosotros. De hecho cuando pagamos por la mañana vino a comprobar que habíamos puesto el papel en la ventana y habíamos pagado.

 

Nos ayudaron una pareja de alemanes que habían llegado con las bicis, y nos vendieron una de sus monedas.

Una puerta del palacio

Imagen de la iglesia de Rastatt

Fuente en los jardines del palacio

Aquí también había feria y estaba muy animada, a pesar de ser domingo

Mas puestos de la feria.


Coordenadas:

Worms, N59º38'04.9"/E008º22'30.6".

Area para autocaravanas, sin agua, con electricidad. Hay que pagar 5€/24h. No tenemos cambios y no pagamos. Es el lugar de la feria


Speyer, N49º19'06.1"/E008º25'30.3", Parking cerca de la iglesia


Rasttat, N48º51'13.9"/E008º11'56.6", Area para autocaravanas cerca de la piscina, a 2kms del centro. Hay que pagar en la piscina, pero como está cerrada nos dejan una nota en la ventana para ir al centro de energía. Son 7€ de  aparcar, y 1,5€ por agua, y 1,5€ por electricidad

 

Nos hemos desplazado 149 kms en total


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