2. Chivay, Arequipa y el Valle del Colca

Después de estar en Puno, nos fuimos a Chivay de dónde nos acercamos al Mirador de la Cruz del Cóndor para ver estos pájaros maravillosos, y de allí a realizar el treking de dos días en el cañón del Colca.

 

A la vuelta nos fuimos a Arequipa.


1. Chivay y valle del Colca

Después de estar 4 días en Puno y alrededores nos fuimos hacia el sur-oeste, hacia Arequipa. Nos quedamos con la sensación de que dejábamos muchas cosas sin ver. Además estuvimos valorando ir en autobús a Cuzco para ver todo el paisaje. Hay varias agencias que lo ofertan. Sin embargo esto nos obligaba a dejar de lado Arequipa y el cañón del Colca y nos apetecía mucho, o perder muchas horas en autobús de atrás para adelante. Así que seguimos con el plan original de ir a Arequipa y de allí a Cuzco en avión.

 

La excursión la contratamos en el autobús que nos llevó a Puno por un precio bastante bueno, pero aprendimos sobre la marcha que hay que concretar mucho más la letra pequeña, que por vender no te explican los detalles y la sorpresa puede ser morrocotuda

Llama con su cría

Chivay. La guía nos fue explicando el viaje que estábamos haciendo y nos contó que procedía de los Uros y había podido estudiar y ahora se dedicaba al turismo.

 

En el camino hicimos un par de paradas, la primera en el mirador lagunillas a 4.444m de altitud. Allí tomamos un mate de coca para el mal de altura ya que íbamos a seguir subiendo.

 

La siguiente parada fue en el mirador de los volcanes. Un sitio espectacular desde el que se ven 6 u 8 volcanes, la pena es que estaba nublado y no pudimos verlos. El camino es espectacular, vimos llamas, guanacos y formaciones rocosas alucinantes.

Mirador Lagunillas, a 4.444 m.s.n.m

En el mirador de los volcanes


CHIVAY

 

Es una pequeña ciudad capital de provincia que nos sorprendió mucho. Como en todas las ciudades peruanas, la plaza de armas está en el centro y de ella salen calles en damero. La iglesia está en la plaza, y tiene un marco muy bonito con las montañas detrás.

 

La plaza tiene varios restaurantes en todo su perímetro, algunos de ellos con ofertas vegetarianas. Las calles que dan a la plaza están decoradas con personajes del carnaval, y están llenas de vida.

Fuente en la plaza de armas de Chivay con la iglesia al fondo y rodeado de montañas

Una de las calles de Chivay con la iglesia al fondo


Entramos en la iglesia y nos sorprendió muchísimo, es una de las más bonitas y peculiares que hemos visto. Cada rincón es un altar, y cada uno está decorado y pintado de forma diferente.


Pila bautismal en la iglesia de Chivay

Cerca de la plaza está el mercado lleno de colorido y de vida. Las mujeres van vestidas con unos trajes bordados muy bonitos, y también pesados. Lo se porque tuve la oportunidad de ponerme uno que tenían para que las turistas nos pudiéramos hacer fotos con ellos.

 

Es patrimonio de la humanidad por la danza de los wititis de época incaica. Debe ser una danza guerrera camuflada en una de cortejo para que pudiera ser bailada en la época de los españoles.


Mujeres en el mercado de Chivay

Además es famoso por los baños termales. Los que están en Chivay se llaman La Calera. Estuvimos allí esa tarde relajándonos del viaje. A la vuelta del cañón del Colca también estuvimos en otros en algún pueblo cercano.

 

Además, en el hotel nos hizo muchísima ilusión ver un nombre vasco en el libro y pudimos hablar un rato con Mikel, que estaba por trabajo con gruas de una empresa de Lazkao.

Vestida con un traje típico

En los baños termales


A la mañana siguiente vinieron a recogernos para llevarnos al cañón del Colca. Teníamos contratado un treking de unas dos horas, pero no sabíamos más detalles. La mañana empezó mal porque estuvimos esperando más de una hora desde las 6.30 de la mañana.

 

Fuimos a la Cruz del Condor donde pudimos admirar el planear de un buitre en el cañón, junto a miles de turistas, también vimos una vizcacha comiendo al sol.

En el mirador de la Cruz del Cóndor


Después de una media hora nos volvimos a montar en el autobús que nos llevó al inicio del treking. No tuvimos tiempo de reaccionar y nos encontramos escuchando que era una excursión muy exigente cuando el autobús ya se había ido.

 

Fue un desnivel de 1.300m hasta un pueblo donde comimos, unas 4horas de sube baja hasta donde íbamos a dormir, y otra vez los 1000m hacia arriba, así que las dos horas teóricas se convirtieron en unas 15.

Al inicio, con todo el recorrido a la vista, llegamos a los pueblos que se ven al fondo

Con la satisfacción de haber llegado al final, a pesar de los sufrimientos


Como podéis ver en las fotos, lo conseguimos hacer. Fue duro, muy duro, pero lo hicimos. Tuvimos la suerte de encontrarnos con dos chicos vascos, médicos, uno de Cestona y el otro de Azpeitia. Nos hizo mucha ilusión y fue un chute de energía, y un regalo poder hablar euskera durante un rato.

 

El paisaje es alucinante. Sorprende ver todo el recorrido desde arriba, cómo el camino va zigzageando, el río abajo, las montañas soberanas, los pueblos en la ladera. Parecía que no se iba a acabar nunca, el río estaba lejos. Al principio podíamos disfrutar de las flores y de la belleza que nos rodeaba, al final sólo mirar dónde poníamos los pies.


Después de cruzar el río llegamos al primer pueblo, donde íbamos a comer. Al estar en la ladera se crea un microclima que hace que, a pesar de la altitud, puedan crecer frutas semitropicales. Era curioso porque cuando nos acercábamos al pueblo había puestos de agua y fruta y estaban con la "amenaza" de que en el pueblo era mucho más caro.

 

Después de comer seguimos otras 4horas caminando, sube y baja, hasta el siguiente pueblo donde íbamos a dormir. Allí teníamos piscina, que aunque estaba fría fue buenísima para relajar los músculos y poder compartir y echar unas risas con todos los locos con los que compartíamos excursión.

El río Colca

Iglesia de uno de los pueblos


El cañón del Colca es uno de los más profundos del mundo, según la medición de unos expedicionarios, creo que polacos. No fuimos a la parte más profunda.

 

A la mañana temprano, antes de desayunar, hicimos toda la subida que habíamos descendido el día anterior. Fue paso a paso, despacio, como decía mi abuela, a paso de abuelo para llegar arriba como joven. Hubo un amanecer precioso

Amanecer en el cañón del Colca

Cuando llegamos arriba, nos reunimos, nos hicimos fotos y nos felicitamos por la hazaña realizada, y seguimos caminando hasta el pueblo donde íbamos a desayunar. Después nos llevaron otra vez hasta Chivay donde comimos y nos relajamos en unos baños termales, y a la tarde llegamos a Arequipa.

El grupo que hicimos la excursión con nuestro guía, es el que tiene el bastón

2. Arequipa

La entrada en Arequipa desde Chivay es dura, muy dura. Se entra por un terreno semidesértico, con casi ningún árbol y mucho polvo. Sólo se ven colores marrones y grises y suciedad. Nos deprimió. Luego lo hemos visto en más ciudades, por ejemplo en Lima.


Entrada a Arequipa, barrios populares, polvo, gris, suciedad, pobreza

El centro es totalmente diferente. Arequipa es la capital de la provincia honónima, la sede del Tribunal Constitucional y por tanto capital jurídica y la segunda ciudad comercial e industrial de Perú. Y todo esto se nota en la calidad de las casas, la limpieza, el nivel de la gente y de las tiendas, etc.

 

Estuvimos un día y medio y se nos hizo corto. Llegamos el 14 de marzo por la tarde, estuvimos el 15 y el 16, a primera hora teníamos el viaje para Cuzco.

 

Para adelantar contratamos un tour que fue muy interesante pero nos llevó por las afueras. Pudimos ver, entre otros lugares, el mirador de Yanahuara desde el que se ve el volcán Misti, uno de los siete volcanes que rodea la ciudad, a solo 18kms de la plaza de armas y activo. El lugar es precioso, tiene un paseo muy agradable y una iglesia con una portada del barroco mestizo. Allí es típico el queso helado, y había muchos puestos ofreciéndolo. No lo probamos porque acabábamos de desayunar.

Desde el mirador Yanahuara, en uno de los barrios de Arequipa

Paseo de Yanahuara, al fondo está el mirador. A la derecha la iglesia


Por lo que como bien dicen los lugareños, vivir en la falda de un volcán imprime carácter y por eso ellos se consideran diferentes al resto de los peruanos. Es decir, realmente no se sienten peruanos. Eso nos suena.

 

En el tour nos contaron que Arequipa es una ciudad con una gran riqueza agrícola, y nos enseñaron algunos de esos campos. También fuimos a un antiguo molino, imprescindible cuando se cultiva cereal, y también nos llevaron a otra de las riquezas de la ciudad, el tejido de lana de camélido. Vimos los animales y nos explicaron todo el proceso de elaboración. La lana más fina es la de vicuña, llamada la dama dulce por los incas. Da muy poca lana pero con una gran capacidad térmica. La alpaca es su familiar doméstico y su lana es la que más se utiliza y se aprecia.

Campos de cultivos en los alrededores de Arequipa

Volcán Misti, uno de los 7 que rodea la ciudad


El casco antiguo es muy interesante. Al lado de la plaza de armas, porticada, está la catedral, y también la iglesia de la Compañía de Jesús. Merece la pena dejarse perder e ir descubriendo diferentes lugares.

 

La ciudad tiene mucha vida y sus calles están llenas de gente, de música, de vendedores de todo tipo. Nos sorprendió la cantidad de casinos que vimos.

Catedral de Arequipa en la Plaza de Armas

Plaza de armas, porticada y llena de gente


Como no teníamos mucho tiempo nos fuimos directamente al convento de Santa Catalina, toda una ciudad dentro de la ciudad, con sus callejuelas pintadas de azul y naranja, con nombres como Sevilla o Toledo.

 

Donde se puede ver cómo vivieron las monjas durante mucho tiempo, hijas de nobles familias la mayoría, perpetuando sus costumbres y manteniendo sus criados y reuniones sociales.


Estancias y callejuelas del convento de Santa Catalina en Arequipa

Nos gustó mucho el convento. Es curioso cómo las monjas intentaron mantener su estatus social dentro del convento. Cada una tenía su propia habitación, con cocina, sala de estar, algunas con una pequeña terraza y por supuesto criadas. Eran habitaciones sencillas, pero posiblemente los muebles serían más lujosos, ya que hubo una reforma posterior en la que les obligó a ajustarse a la norma de pobreza. Ahora funciona como un museo, y muchos novios se hacen el reportaje de fotos allí.

 

Como os hemos dicho se nos hizo corta la estancia en Arequipa. Estuvimos en un hotel cercano a la plaza de armas, cómodo, pero echamos en falta un poco más de ayuda para conocer la ciudad. Comimos en un restaurante vegetariano, bastante justillo. Estuvimos buscando otro que nos habían recomendado pero estaba lejos y no lo conseguimos. Así que hemos decidido no daros referencias.

Otra estancia del convento, con una novia posando para su reportaje fotográfico


Escribir comentario

Comentarios: 0