5. Huaraz y la cordillera blanca

Después de estar una semanita en la costa tomamos un autobús y nos fuimos a Huaraz, en el interior de Perú, en plena cordillera.

 

Aquí hemos hecho tres excursiones, la primera a la Laguna de Llanganuco, por el corredor del Huaylas, pasando por la ciudad sepultada de Yungay.

 

La segunda al Glacial Pastoruri. Y la tercera, más cultural, al centro arqueológico de Chavín de Huantar.


1. Viaje a Huaraz

El viaje a Huaraz nos daba mucha pereza, era volver a acostumbrarnos a la altura, al frío, y no fue fácil, Josemi estuvo un día entero en la cama sin poderse mover, ¿fue intoxicación?, ¿la altura? ¿necesidad de descansar?

 

Dejamos el norte, para otra vez,. Cajamarca, dónde los españoles se encontraron con los incas, Chiclayo con las ruinas arqueológicas mochicas, del Señor de Sipán, y en especial Chachapoyas, en la cordillera, con las ruinas de la ciudadela Kuélap en lo alto de una espectacular cima y el yacimiento funerario de Karajía que tiene sarcófagos en la pared de un acantilado.

 

También nos estábamos encontrando con viajeros que venían de Ecuador y nos hablaban maravillas de la costa norte de Perú, y teníamos contactos en Piura, pero ya llegaba la hora de ir terminando el viaje.

 

El viaje en autobús fue muy curioso. La parte de la costa es todo desierto, hacia el interior hay más humedad y aparecen los cultivos, y llega un momento en que deja paso al paisaje de montaña.

Carretera entre las montañas resecas, grises, sin vegetación

Viviendas en la falda de la sierra que sirve como anuncio


Es muy divertido ver los diferentes tipos de vehículos que conviven en la carretera, y toda la variedad que aparece en las ciudades, mercados, puestos de venta de todo, grupos de gente comiendo, gente vendiendo.


Vehículos de la carretera

2. Huaraz

Está localizada en el callejón de Huaylas, recorrido por el río Santa, que separa la cordillera negra (lado oeste), más baja y sin glaciales de la cordillera blanca, con más de 50 picos por encima de los 6000m de altitud y con glaciales y nieves eternas.

 

El principal atractivo turístico de Huaraz es su localización, lo que la hace ideal como punto de inicio para trekings, de uno y varios días y deportes de aventura.

 

Sin embargo, es una ciudad interesante para conocer, sobre todo la plaza de armas y el centro cultural. Y toda la zona cercana al mercado.

Plaza mayor de Huaraz

A la venida nos habíamos encontrado con dos chicas vascas que nos reconocieron por la mochila de La Real Sociedad de Futbol de San Sebastian. Nos hizo muchísima ilusión coincidir con ellas aunque nos quedamos con pena de no poder estar más.

 

También coincidimos con la semana del teatro y estuvimos viendo una obra en el centro cultural, muy interesante. Nos reímos porque la hora de la función eran las 19.30 pero cuando íbamos a entrar nos avisaron de que esa era la hora para entrar y que la función empezaba a las 20.00. Y sí, fueron puntuales.

 

Estuvimos visitando el centro cultural que está en la plaza, y había una pequeña exposición de trajes típicos de diferentes ciudades de la zona. Muy interesantes, y muy ricos, con mucho colorido y riqueza.


Trajes típicos de ciudades de las zona de Huaraz

También es muy interesante toda la zona alrededor del mercado. Se pueden ver puestos callejeros en los que se venden de todo, desde cochinillo asado a ceviche pasando por cualquier cosa que te puedas imaginar como alfalfa para alimentar a los cuys.

Puesto con cochinillo asado, enfrente verduras para el ceviche

Diferentes comidas preparadas para mezclar y llevar


Como hemos dicho toda la zona del mercado está muy animado, desde la gente que vende lo que puede y tiene, la gente que va a comprar. También es un centro importante donde la gente va a comer, allí fuimos varios días a desayunar, los zumos los hacían exquisitos, de fruta fresca, recién exprimido. Sin embargo, nosotros éramos los raros, la comida habitual es mucho más contundente: caldo de gallina o cabeza, con la carne y cereales, bien mote o trigo, y alguna verdura.

 

También era muy frecuentes los puestos de desayunos que había en las esquinas, con pequeños bocatas y diferentes bebidas calientes, como avena, quinoa, maca, etc.

Después de tomar un zumo de frutas variadas en el mercado

Tomando maca caliente, bebida reconstituyente.


Huaraz es foco del turismo de senderismo y escalada. Cerca de la plaza de armas, en un callejón de la calle Luzuriaga, hay una plaza en la que se encuentran todas las agencias para contratar excursiones por los alrededores.

 

Hay excursiones de un día, entre las que están la LAGUNA LLANGANUCO, la LAGUNA 69, PASTORURI en las que, además de naturaleza espectacular de lagunas y montañas, se visitan diferentes ciudades cercanas y se conoce parte de la historia de esta zona, como la destrucción de la ciudad de YUNGAY por el terremoto de 31 de mayo de 1970 y el huaico que se desencadenó posteriormente, en el que murieron más de 20.000 personas.

 

La excursión a la LAGUNA 69 la dejamos pendiente, posiblemente es la más bonita para hacerla en un día, pero exigía mayor preparación y adaptación a la altura, así que nos acobardamos. Por supuesto, hay otras excursiones y trekings de varios días pero no entraban en nuestros planes. En su lugar nos fuimos a ver el complejo arqueológico de Chavin de Huantar, totalmente recomendable.

3. Excursión a la laguna de Llanganuco

Esta es una de las excursiones más sencillas, y combina naturaleza y cultura. Por tanto, es una de las recomendadas para empezar a aclimatarse a la altura. 

 

Partimos de la agencia, en teoría a las 9 de la mañana, pero en este caso la teoría no coincidió con la práctica. Entre que la excursión no estaba completa, que faltaba gente y no sabemos qué más circunstancias salimos bastante más tarde.

 

En este viaje nos dirigimos hacia el norte del callejón de Huaylas, que corre al lado del río Santa, que como ya hemos dicho separa la cordillera blanca de la negra. Paramos en el nuevo pueblo de Yungay, donde degustamos de los helados de fruta y dimos una pequeña vuelta por el mercado.

Plaza de armas del nuevo Yungay

Los mercados son muy parecidos en todo el mundo, puestos callejeros, donde se vende de todo. Lo peculiar son las personas, cómo viven, cómo se visten, cómo intercambian. Son una ocasión única para adentrarse en el país.


Mercado del nuevo Yungay

Seguimos camino por el callejón de Huaylas, con la suerte de poder disfrutar de vistas espectaculares de los picos de la cordillera blanca. Tuvimos el privilegio de que se mostraron para nosotros

 


Vistas diferentes del Huascarán, macizo de 6.768 m de altitud, en el callejón de Huaylas

La siguiente parada fue en el PUEBLO CEMENTERIO DE YUNGAY. El 31 de mayo de 1970 la zona norte de Perú sufrió un potente terremoto, de magnitud 7,9 que afectó en gran manera a la región de Ancash, cuya capital es Huaraz. Esta ciudad fue destruida en un 90%, muriendo unas 10.000 personas, aprox. el 50% de la población, y algo parecido pasó en todas las ciudades del callejón.

 

Debido al terremoto, se ocasionó un desmoronamiento de una parte del glacial del Huascarán que domina la ciudad de Yungay. Esta cantidad de hielo, acompañado de toneladas de piedras creó un aluvión que arrasó por completo la ciudad y la sepultó entera.

Entrada al camposanto de Yungay. Único que se salvó en el terremoto y aluvión posterior

Vista del cementerio circular con el Cristo en la parte alta


Sólo se salvaron unas cuantas personas que estaban en ese momento en lo alto del cementerio. Eran unos periodistas japoneses que estaban grabando un reportaje de la ciudad y del cementerio, también estaba el escultor, autor del Cristo que lo domina. Y bastantes niños de la ciudad, ya que estaban en el circo situado en una parte alejada y un poco alta de la ciudad. Como os podéis imaginar, fue un gran drama, ya que además todos estos niños quedaron huérfanos.

 

En la ciudad murieron unas 20.000 personas. El Gobierno peruano declaró toda la zona camposanto. De la plaza, quedaron cuatro palmeras vivas, y alrededor, en homenaje a todas las personas que murieron se han plantado rosas.

 

Paseando por la antigua ciudad van apareciendo diferentes restos de lo poco que quedó. Trozos deformados de lo que fue el autobús de línea que estaba aparcado en la plaza, restos de las paredes de piedra de la iglesia, etc.

Restos del autobús

Lo que quedó de la iglesia


Con el corazón encogido seguimos camino, y la madre naturaleza nos ayudó a salir de la tristeza y sobrecogimiento que vivimos en Yungay. Nos mostró toda su belleza y esplendor en la laguna de Llanganuco, o de Chinancocha, que es su nombre original.

 

Allí estuvimos dando un pequeño paseo y disfrutando de los colores turquesas de las aguas, de las paredes verticales que la circundan. Había la posibilidad de dar una vuelta en lancha.

Paredes verticales en la laguna de Llanganuco

Foto de grupo en la laguna


Conocimos los bosques de Queñuales. Son árboles que parece que se están pelando, de una corteza de color canela. Según pone en las explicaciones, son árboles que, gracias a esa peculiaridad, pueden vivir a altitudes superiores a 3.000m. 

Laguna Llanganuco, con una lancha dando un paseo

Con un Queñual


Esta es la laguna desde donde comienza el treking para llegar hasta la laguna 69. Aquí conocimos a un chico Vietnamita, Duc, que había dormido aquí después de hacer la excursión y que volvió con nosotros a Huaraz. Un chico muy muy interesante. Habla perfectamente español y nos comentó que vivía en Perú y trabajaba en una compañía vietnamita, Bitel, que se está encargando de llevar la señal de telecomunicación a las zonas más apartadas del país, para que allí también puedan acceder a todos los recursos que aporta estar conectados a la red.

 

Fue muy curioso porque nos contó que había estado de vacaciones en Pamplona y en el País Vasco hacía unos años y también conocía y había compartido grupo con un músico navarro, nos dijo el nombre pero al no apuntarlo se nos olvidó. El mundo es muy pequeño, ¿no os parece?

 

Ya de vuelta, paramos en la ciudad de Caraz, donde también nos dieron la posibilidad de probar su dulzura a través de los postres, en especial el manjar blando. También visitamos un centro de artesanía.

Quiosco en la plaza de armas de Caraz

Un lado de la plaza de armas con la catedral


4. Excursión al Glacial Pastoruri

Esta excursión obliga a madrugar un poco más, y a estar más preparado físicamente ya que se realiza un treking de un par de horas hasta unos 5.200 m. de altitud.

 

Salimos a las 8 de la mañana, en este caso hacia el sur del callejón del Huaylas. De camino paramos para ver las Puyas Raimondi, unas plantas endémicas de la zona, que viven a altitudes superiores a 4.000 m. de altitud.

 

Durante decenas de años crecen las hojas espinosas de la base, alcanzando hasta 4 m. de altura, lo que es un espectáculo impresionante en la aridez de la zona. Cuando la planta está madura, puede tener 100 años, aparece la inflorescencia, que puede alcanzar hasta 12 m. de altura. Es la más grande del planeta con 5.000 flores y 6 millones de semillas. Cuando florece, la planta muere.


Puya Raimondi en la cordillera blanca de Perú

Los paisajes en esta excursión son impresionantes. Se ven picos nevados, agua gasificada, rica en hierro y otros minerales que en el contacto con el aire forman burbujas. Y los pies van caminando sobre terreno recién conquistado al hielo, sobre tierra que hasta hace poco ha estado cubierta de glaciales.

Agua gasificada en una llanura camino a Pastoruri

Glacial Pastoturi en la distancia


El frente del glacial es muy bonito, acaba en una pequeña laguna que va recogiendo el agua que se va deshaciendo. Es un glacial en retroceso, y eso nos impresionó un montón. Hay un cartel a unos cuantos metros de distancia del frente actual, que marca dónde llegaba en 2015.


Cartel indicativo de dónde estaba el Glacial Pastoruri en 2015, y dónde está actualmente

5. Excursión a Chavín de Huantar

Tuvimos la gran suerte de contar con un guía enamorado de la arqueología y en concreto de Chavin de Huantar y nos transmitió su pasión.

 

La excursión parte hacia el sur, y atraviesa la cordillera dejando el corredor de Huaylas para adentrarse en el Valle de Chavín.

 

La carretera es espectacular, no apta para personas que se mareen, ya que está llena de curvas, y se agrava al pasar el túnel que comunica con Chavin ya que pasa a ser de ripio, pero aparece una escultura de un Cristo, dando la bienvenida a los viajeros.

LLegamos a Chavín de Huantar después de un pequeño incidente en la carretera. Había un desprendimiento de tierras y la carretera estaba medio cortada. Cuando llegamos dieron paso prioritario a los automóviles de turistas, así que pudimos pasar.

 

A la vuelta también tuvimos mucha suerte. Dejaban pasar a los vehículos pequeños, y en ese momento empezaban a pasar los de nuestro lado. Tuvimos que aguantar las maniobras de un autobús que se coló e intentó pasar, sin conseguirlo.

 

Fue muy curioso cómo estaba la policía allí pero en ningún momento ejerció su autoridad para poner orden, era la gente que estaba allí, quién, gritando, le pedían al policía que hiciera algo, a unos que no pasaran, a otros que se pararan, etc, etc. Toda una película de Almodovar.

Diseño de curvas de la carretera hacia Chavín

Cristo que da la bienvenida al valle de Chavin


La excursión también tiene vistas y paisajes espectaculares. Una de las paradas es en la laguna de Querococha, a 3.980 m. de altitud, espectacular.

Laguna Querococha

Picos de la cordillera blanca


El complejo se ha guardado gracias a que fue sepultado por un huaico (corrimiento de tierras) hace unos años, así que ahora lo pueden estudiar los arqueólogos.

 

Nos impactó enterarnos que fue un gran centro de peregrinación de toda sudamérica desde hace más de 5000 años de antiguedad, y su cultura e influencia se ha transmitido a toda ella, incluída la cultura inca.

Vista general del yacimiento arqueológico

Entrada al templo santuario principal


Ya utilizaban la "medicina", es decir plantas y sustancias alucinógenas, para conectarse con los dioses y se han encontrado restos de sanpedro, ayahuasca, conchas, etc, entre ellas las conchas que aquí son las típicas del Camino de Santiago. También han encontrado caracolas, pututus en quechua, afinadas a diferentes notas musicales.

 

Además ya poseían grandes conocimientos de arquitectura e hidraúlicos y consiguieron desplazar el río y canalizar el agua de forma que fuera en contra de la gravedad y que pasara por túneles y laberintos que conseguían mantener sistemas de calefacción y refrigeración. Además, estos canales permitían a los sacerdotes ampliar el sonido y también jugar con la luz para impresionar a la gente.

 

En el museo se encuentran una escuadra y un transportador, construidos en hueso.

Escuadra y transportador, instrumentos de arquitectura, fabricados en hueso

Concha típica del Camino de Santiago. La utilizan como alucinógeno


La calidad de la arquitectura y los conocimientos del trabajo en la piedra son espectaculares.

 

El edificio más importante es el gran santuario. En la entrada del templo hay una serie de piedras rectangulares y circulares, en blanco y negro, representando todo el simbolismo de su cosmovisión. Está formado por una serie de galerías y canales por los que pasa el aire y el agua y en el centro se encuentra, el lanzón de Chavín, un monolito de granito blanco tallado con la figura de un dios con rasgos zoomorfos y antropomorfos de 4,5m de alto. El agua pasa por debajo del lanzón de Chavín.

 

También está la estela Raymondi, mide 1,95 m de longitud, 0,74 m de ancho y 0,17 m de espesor y tmbién tiene un dios antropomorfo tallado con dos báculos. Otro elemento interesante es el Obelisco Tello, en forma de prisma. Mide 2,52 m de alto, y 0,32 de ancho en la base. Se halla esculpido representando a dos deidades míticas, un dios doble hermafrodita (masculino y femenino).

Obelisco Tello

Estela Raimondi


Hay una gran plaza cuadrada, con sistemas de drenaje que impiden que el río, que fue canalizado, filtre sus aguas, y a la vez, que el agua de lluvia se pueda filtrar sin anegarse. Una plaza circular, en la que únicamente podían acceder los sacerdotes.

 

En la pared del santuario colocaban las cabezas clavas, protegidas por el tejado, con formas felinas. Según nos explicaron son los diferentes aspectos que una persona puede adoptar cuando está bajo los efectos de los alucinógenos.

Sistema de drenaje en Chavín

Cabeza clava en el santuario


Nos surgieron muchas dudas, nos contestamos a algunas preguntas y sobre todo nos quedamos con ganas de conocer mucho más. No es fácil. Nos dijeron que hay poco publicado y menos para divulgación. Cada día van encontrando nuevos hallazgos que descartan las hipótesis anteriores y abren unas nuevas.

 

Volvimos cansados pero contentos a Huaraz. Al día siguiente tomamos otro autobús que nos llevó a Lima. Si quieres saber más

 

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